Las tasas de interés en Colombia estarían cerca de alcanzar su nivel máximo durante julio y podrían permanecer en ese punto por un periodo prolongado, según el reporte Las Cinco Económicas de julio, elaborado por el equipo de economistas de DAVIbank. La entidad señaló que este mes será decisivo para la política monetaria, en un contexto de inflación persistente y expectativas aún dispersas en el mercado.
Inflación y tasas: un panorama restrictivo
El informe advierte que las presiones sobre los precios siguen marcando el margen de acción para el Banco de la República. De acuerdo con DAVIbank, la inflación se ubicaría cerca del 6 % hacia mitad de año y alrededor del 6,5 % al cierre de 2026, niveles que todavía permanecen alejados de la meta. Ese comportamiento limita la posibilidad de una reducción rápida en las tasas de interés.
En su análisis, DAVIbank señala que, pese a la dispersión que existe entre los agentes del mercado sobre el corto plazo, empieza a consolidarse una señal central: la tasa de interés estaría próxima a llegar a su punto más alto en este tramo del año. La entidad plantea que ese nivel podría mantenerse por cerca de doce meses, siempre que no aparezcan nuevos choques macroeconómicos.
Julio: mes clave para la política monetaria
El reporte lo resume así: “parece que hay una señal central y es que la tasa estaría próxima a alcanzar nivel máximo en este tramo del año y se mantendría allí por un periodo prolongado, cercano a doce meses”. La advertencia está atada a la evolución de la inflación y a la posibilidad de que surjan presiones adicionales sobre los precios.
La lectura de DAVIbank ubica a julio como un mes clave para entender el rumbo de la política monetaria. En ese periodo también se cruzan otros factores de relevancia para el mercado, como la instalación del nuevo gobierno, el inicio del nuevo Congreso y las primeras señales sobre el manejo fiscal que dará la administración entrante.
Proyecciones macroeconómicas de DAVIbank
La permanencia de tasas altas responde principalmente al comportamiento esperado de la inflación. Según el documento, las presiones inflacionarias continúan y las proyecciones para 2026 siguen por encima del objetivo de largo plazo. En ese escenario, el Banco de la República tendría que mantener una postura restrictiva durante más tiempo, mientras evalúa si los precios empiezan a moderarse de manera sostenida.
En las proyecciones macroeconómicas de DAVIbank, la tasa del Banco de la República se ubicaría en 12 % para 2026. Para 2027, la estimación baja a 9,5 %, lo que sugiere un eventual espacio de reducción más adelante, sujeto al comportamiento de la inflación y a las condiciones económicas internas y externas. El reporte también estima que el crecimiento del PIB sería de 2,4 % en 2026 y de 2,7 % en 2027. En materia de inflación al consumidor, la entidad proyecta una variación de 6,60 % para 2026 y de 4,84 % para 2027. Estas cifras muestran que el proceso de convergencia hacia niveles más bajos tomaría tiempo.
Mercados atentos al nuevo gobierno y al frente fiscal
El análisis de DAVIbank no se limita a las tasas. La entidad señala que julio también será determinante para observar la reacción de los inversionistas frente al nuevo escenario político, tras la elección presidencial y la instalación del Congreso el 20 de julio. El mercado estará pendiente de los anuncios estructurales y de las primeras decisiones económicas del nuevo gobierno.
El informe indica que, luego de la designación del futuro ministro de Hacienda, Miguel Gómez, habrá mayor atención sobre el equipo técnico, las directrices de manejo fiscal, la sostenibilidad de las finanzas públicas y las decisiones frente al sector minero energético. Estos elementos harán parte del entorno que acompañará las decisiones de tasas en los próximos meses.
En el frente fiscal, DAVIbank señala que el Marco Fiscal de Mediano Plazo 2026 plantea un panorama exigente. La meta de déficit fiscal de 5,3 % del PIB “luce altamente optimista” frente a la rigidez del gasto y los costos de financiamiento. En ese contexto, el comportamiento de las tasas, la inflación y la política fiscal marcarán la agenda económica del segundo semestre.



