Irán: Cómo la población evade el bloqueo de internet tras 15 días de censura
Las autoridades iraníes mantienen un bloqueo de internet que ya supera los 14 días, según el observatorio Netblocks, que monitorea la libertad de comunicación en línea. Pese a esta severa restricción, la población ha encontrado diversas formas ingeniosas para sortear la censura y mantener canales de comunicación activos.
Radio de onda corta: la solución de emergencia
Desde Ámsterdam, la emisora Radio Zamaneh transmite programas informativos en persa a través de onda corta, una tecnología difícil de interferir por las autoridades debido a su alcance a larga distancia. "Es la típica solución de emergencia", explica Rieneke van Santen, directora de la emisora, quien destaca que cualquier persona puede escucharla con una radio sencilla y económica. Aunque el transmisor está más cerca de los Países Bajos que de Irán, las autoridades podrían localizarlo si se lo propusieran.
Llamadas telefónicas y VPN: comunicación con precaución
Algunos iraníes aún logran realizar llamadas internacionales desde líneas fijas, aunque evitan hablar directamente de temas políticos por temor a la censura. Las tarjetas telefónicas de prepago, aunque caras y con tiempo limitado, se utilizan principalmente para contactar familiares y confirmar que se está con vida tras incidentes violentos.
Las redes privadas virtuales (VPN) permiten acceder a conexiones cifradas, pero requieren internet para funcionar, y actualmente el servicio opera al 1% de su capacidad habitual en Irán. Empresas como Psiphon, que antes del bloqueo tenía seis millones de usuarios diarios, ahora registra menos de 100.000. Usuarios de VPN han recibido advertencias supuestamente de las autoridades, lo que aumenta los riesgos.
Tecnologías satelitales: Toosheh y Starlink
La tecnología Toosheh, desarrollada por la oenegé NetFreedom Pioneers, utiliza equipos de televisión por satélite para transmitir datos cifrados. Los usuarios graban información en memorias USB desde sus televisores y la descifran con aplicaciones en sus dispositivos. En 2025, Irán contaba con tres millones de usuarios activos, y desde el bloqueo de enero, miles se han sumado. Los programas incluyen educación, actualidad y seguridad digital, sin riesgo de detección.
El servicio Starlink de Elon Musk también se ha utilizado para transmitir información al extranjero, especialmente durante manifestaciones. Sin embargo, los terminales son costosos (unos 2.000 dólares en el mercado negro) y difíciles de conseguir en regiones pobres como Baluchistán y Kurdistán. Amnistía Internacional reporta redadas y detenciones de personas con equipos Starlink, y quienes se comunican con el extranjero enfrentan condenas que van desde prisión hasta pena de muerte.
Un panorama dinámico y riesgoso
La situación cambia constantemente, con expertos como Keith McManamen destacando que las herramientas evolucionan para evitar la detección. Pese a los esfuerzos por mantener la comunicación, los riesgos son altos, y la población debe equilibrar la necesidad de información con la seguridad personal en un contexto de represión creciente.
