Alcaldes de Cundinamarca alertan sobre cambios en TransMilenio que afectarían a miles de usuarios
Alcaldes alertan sobre cambios en TransMilenio que afectarían usuarios

Alcaldes de Cundinamarca encienden alarmas por posible reestructuración de TransMilenio en Portal 80

Los mandatarios municipales de Subachoque, El Rosal y Facatativá han emitido una alerta contundente ante los posibles cambios operativos en el Portal de la Calle 80 del sistema TransMilenio, modificaciones que podrían impactar de manera directa a miles de usuarios del corredor occidental de la Sabana de Bogotá. La voz de alarma fue liderada por el alcalde de Subachoque, Jorge Alberto Camacho, quien ha solicitado formalmente al alcalde capitalino, Carlos Fernando Galán, la conformación inmediata de una mesa técnica de alto nivel para evaluar la delicada situación.

El origen de la preocupación: una posible ruptura operativa

La inquietud nace a raíz de la potencial decisión de retirar las flotas del corredor M3 –que conectan a Subachoque, El Rosal y Facatativá– a partir del mes de mayo, con el objetivo de reubicarlas en la Terminal de Transporte de Bogotá en El Salitre. Según los mandatarios locales, esta medida implicaría la ruptura de la integración operativa del sistema y generaría un impacto económico directo en las familias de miles de ciudadanos que dependen diariamente de este servicio.

“Venimos por la defensa de los usuarios. No puede seguirse trasladando un problema de comunicación institucional, de falta de articulación y de planeación del sistema, al bolsillo de quienes todos los días usan el transporte público”, afirmó con firmeza el alcalde Camacho, subrayando la necesidad de proteger a la ciudadanía de decisiones administrativas que podrían afectar su economía doméstica.

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Impactos multidimensionales: tarifas, movilidad y seguridad en riesgo

De acuerdo con un análisis exhaustivo presentado por las alcaldías y las empresas transportadoras involucradas, la medida contemplada podría desencadenar una serie de consecuencias negativas:

  • Aumento tarifario de hasta el 40%, sumado al incremento del 17% ya aplicado en enero de 2026.
  • Mayor congestión vehicular en corredores clave de la región.
  • Pérdida de la conexión directa con el sistema TransMilenio.
  • Necesidad de realizar más transbordos por parte de los usuarios.
  • Incremento en los riesgos de seguridad para los pasajeros.

El documento técnico señala que el sistema de transporte masivo enfrenta un rezago estructural después de más de dos décadas de operación continua, con una demanda que supera ampliamente la capacidad instalada, lo que ha generado saturación, demoras crónicas y un deterioro progresivo en la calidad del servicio prestado.

“No es una situación nueva, es el resultado de años de crecimiento sin una planeación y modernización proporcional del sistema”, explicó el mandatario de Subachoque, destacando que la problemática actual es consecuencia de una falta de visión a largo plazo.

Propuestas concretas: soluciones técnicas y articulación regional urgente

Frente a este panorama complejo, los municipios afectados han planteado alternativas viables y técnicas para mitigar los impactos:

  1. Reorganización estratégica de las rutas existentes.
  2. Implementación de tecnología de monitoreo en tiempo real para optimizar la operación.
  3. Creación de patios externos que permitan descongestionar el portal de la Calle 80.
  4. Fortalecimiento de la coordinación institucional entre todas las entidades involucradas.

Además, los alcaldes han insistido en que cualquier decisión futura debe aplicarse de manera equitativa en todo el sistema y no solamente en un corredor específico, para evitar tratos discriminatorios.

“Aquí hay soluciones. Lo que falta es articulación. Y eso solo se logra sentándonos todos en una misma mesa”, agregó Camacho, haciendo un llamado a la acción colaborativa.

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Los mandatarios reiteraron su convocatoria a construir una solución conjunta entre Bogotá, Cundinamarca y los municipios de la región, priorizando siempre la continuidad del servicio, la seguridad de los usuarios y la minimización del impacto económico en las familias que dependen del transporte público diariamente.