Inicia construcción de puente peatonal en calle 112 con Novena tras años de contratiempos
La construcción del puente peatonal ubicado en la intersección de la calle 112 con carrera Novena, en el norte de Bogotá, ha entrado oficialmente en fase de ejecución tras superar una serie de contratiempos, contratos fallidos y procesos administrativos que mantuvieron el proyecto paralizado durante varios años. El anuncio fue realizado por Orlando Molano, director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), quien confirmó que esta obra, contemplada en el Acuerdo de Valorización 724 de 2018, finalmente inicia su etapa constructiva.
Una historia de retrasos y contratos incumplidos
Según explicó el funcionario, este proyecto tiene sus orígenes en una acción popular presentada en el año 2009, evidenciando la larga espera de la comunidad por esta infraestructura. El primer contrato para su construcción fue adjudicado en 2020, con una fecha de entrega prevista para 2021, pero el contratista inicial no logró completar los trabajos, lo que llevó a la cesión del proyecto a un segundo contratista.
Este segundo contratista tampoco cumplió con los plazos establecidos, lo que obligó al IDU a tomar posesión de las obras y declarar la caducidad del contrato. En 2023, el instituto intentó una nueva licitación, pero esta quedó desierta, añadiendo otro año de retraso al ya complejo proceso.
Adjudicación reciente y características de la obra
Fue solo en octubre de 2024 cuando la actual administración logró adjudicar nuevamente el proyecto, el cual durante todo el año 2025 permaneció en fase de preconstrucción y ahora, finalmente, entra en la etapa de ejecución directa. La obra beneficiará directamente a más de 76.000 personas en la localidad de Usaquén, mejorando la movilidad peatonal en una zona de alta congestión vehicular.
La estructura metálica atirantada tendrá una longitud total de 223,5 metros y contará con rampas en ambos costados, garantizando accesibilidad para personas con movilidad reducida. Esta infraestructura forma parte del paquete de valorización aprobado en 2018, representando una inversión significativa en la mejora del espacio público bogotano.
Impacto en la comunidad y próximos pasos
La puesta en marcha de esta obra marca un hito importante para los residentes del sector, quienes han esperado durante casi dos décadas una solución definitiva para cruzar de manera segura esta transitada intersección. Los retrasos acumulados han generado frustración en la comunidad, pero ahora las autoridades aseguran que el proyecto avanza según lo planeado.
El IDU ha establecido un cronograma de trabajo detallado para garantizar que esta vez la obra se complete dentro de los plazos establecidos, evitando los problemas contractuales que caracterizaron las etapas anteriores del proyecto. La supervisión técnica será constante para asegurar la calidad de la construcción y el cumplimiento de todos los estándares de seguridad requeridos.



