Bogotá regula el auge de patinetas eléctricas tras miles de viajes diarios
La capital colombiana se ha convertido en un verdadero laboratorio de movilidad urbana. Con un tráfico denso que define su cotidianidad y un sistema de transporte público que frecuentemente muestra limitaciones, las patinetas eléctricas emergieron como una alternativa innovadora para desplazarse por la ciudad. Este fenómeno ha evolucionado rápidamente, generando un ecosistema que registraba casi 7.000 viajes diarios, operando hasta hace poco en un vacío normativo que preocupaba a autoridades y ciudadanos.
La nueva ley que busca ordenar la movilidad eléctrica
La reciente entrada en vigor de la Ley 2486 de 2025 marca un punto de inflexión en este escenario. Esta legislación establece parámetros claros y específicos para regular el uso de patinetas y motos eléctricas en las ciclorrutas de Bogotá. Entre sus disposiciones más relevantes se encuentran:
- Límites de potencia para los vehículos eléctricos personales.
- Restricciones de edad para los conductores, asegurando que solo usuarios capacitados y mayores puedan operarlos.
- Definición de espacios de circulación permitidos, priorizando la seguridad de peatones y ciclistas.
El objetivo principal de esta normativa es domesticar un fenómeno que, aunque beneficioso para la movilidad sostenible, presentaba riesgos debido a la falta de regulación. La implementación de estas reglas busca equilibrar la innovación con la seguridad vial, respondiendo a las necesidades de una ciudad que constantemente busca soluciones a sus desafíos de transporte.
Un ecosistema en transformación continua
Bogotá, como epicentro de experimentación en movilidad, ha visto cómo las patinetas eléctricas pasaron de ser una curiosidad a un componente integral de su infraestructura de transporte. Este crecimiento exponencial, sin embargo, ocurrió en un limbo regulatorio que generaba incertidumbre tanto para usuarios como para autoridades. La Secretaría de Movilidad y la Alcaldía de Bogotá, en colaboración con expertos como Ricardo Montezuma de la Fundación Ciudad Humana y Milton Perdomo, han trabajado en desarrollar políticas que fomenten una movilidad eléctrica segura y eficiente.
La nueva ley no solo aborda aspectos técnicos y de seguridad, sino que también refleja un compromiso con la innovación urbana. Al establecer un marco legal claro, se espera que el uso de patinetas y motos eléctricas se consolide como una opción viable y ordenada, contribuyendo a reducir la congestión vehicular y las emisiones contaminantes en la capital.
Este paso normativo representa un avance significativo en la adaptación de Bogotá a las nuevas tendencias de movilidad, asegurando que el crecimiento de alternativas eléctricas se realice de manera controlada y beneficiosa para todos los ciudadanos.



