Cámaras en cascos de moto: multas y normas que los conductores deben conocer
Cámaras en cascos de moto: multas y normas a considerar

Cámaras en cascos de moto: un debate sobre seguridad y sanciones en Colombia

El uso de cámaras en cascos de motociclistas ha vuelto a centrar la atención pública, luego de que en redes sociales se alertara sobre posibles sanciones y complicaciones para quienes empleen estos dispositivos sin cumplir las normas establecidas. La Resolución 23385 del Ministerio del Transporte y la legislación nacional son los marcos regulatorios clave que los conductores deben tener en cuenta para evitar dolores de cabeza legales.

¿Qué dice la norma sobre el uso adecuado del casco?

Aunque la resolución no menciona de forma expresa las cámaras, sí establece condiciones estrictas sobre el uso correcto del casco en motocicletas, motocarros, mototriciclos y cuatrimotos en Colombia. Según el documento, los conductores y acompañantes deben usar obligatoriamente el casco protector, pero esto no es solo un formalismo simbólico; debe cumplir con especificaciones técnicas para garantizar su función de protección en la vía.

Entre las disposiciones detalladas, se exige que la cabeza del motociclista esté totalmente inmersa en el casco y que el sistema de retención esté correctamente asegurado por debajo de la mandíbula. Además, el casco no puede presentar fisuras, broches dañados o incompletos, reforzando la idea de que su uso debe ser adecuado para evitar sanciones.

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El punto crítico: dispositivos externos y su interpretación

Es precisamente en este contexto donde surge la discusión sobre las cámaras. La resolución incluye una restricción puntual al indicar que no se pueden portar sistemas móviles de comunicación o teléfonos que se interpongan entre la cabeza y el casco, salvo cuando se utilicen con accesorios que permitan mantener las manos libres. Aunque esta disposición se refiere principalmente a elementos internos, su interpretación ha sido extendida al uso de otros dispositivos externos, como cámaras tipo GoPro.

Por lo tanto, elementos como estas cámaras podrían ser cuestionados si afectan la seguridad del motociclista. Sin embargo, el texto oficial no menciona en ningún momento estos dispositivos de manera directa, con lo cual, cualquier sanción dependería de la valoración que haga la autoridad de tránsito sobre si se compromete o no el correcto uso del casco.

Disposiciones adicionales y sustento técnico

La resolución también establece que, en el caso de cascos con cubierta facial inferior móvil, esta debe permanecer cerrada y asegurada durante el tránsito, con el fin de garantizar protección efectiva al rostro. Este tipo de disposiciones refuerzan el enfoque de la norma: no se trata solo de portar el casco, sino de utilizarlo bajo condiciones que realmente reduzcan el riesgo de lesiones en caso de accidente.

Detrás de estas exigencias hay un sustento técnico en materia de seguridad vial. El documento recoge evidencia según la cual el uso adecuado del casco puede reducir en alrededor del 72% el riesgo de lesiones graves y disminuir hasta en un 39% la probabilidad de muerte en accidentes de motociclistas. Bajo este enfoque, cualquier elemento que altere su funcionamiento podría ser objeto de revisión por parte de las autoridades.

Sanciones y alcance de la norma

En términos de sanciones, la resolución remite al régimen establecido en el Código Nacional de Tránsito. Esto implica multas tipo C para quienes incumplan las disposiciones, las cuales equivalen a 15 Salarios Mínimos Legales Diarios Vigentes (SMLDV), con un costo aproximado de $711.750 pesos para 2026.

El alcance de la norma es nacional y su cumplimiento está en manos de las autoridades de tránsito en cada jurisdicción, que además deben capacitar a su personal para verificar que los conductores acaten las disposiciones. A esto se suma el componente pedagógico, pues la Agencia Nacional de Seguridad Vial debe diseñar estrategias para informar a la ciudadanía sobre las reglas vigentes.

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Conclusión: un terreno complejo para los motociclistas

Así, el debate sobre las cámaras en cascos no se resuelve en una prohibición explícita, sino en un terreno más complejo donde confluyen la norma técnica, la interpretación de la autoridad y las prácticas reales de los motociclistas. En este escenario, el riesgo para los conductores no radica en una regla directa, sino en la posibilidad de que el uso de estos dispositivos sea considerado incompatible con la seguridad exigida por la regulación vigente.

Los motociclistas deben estar atentos a estas normas y considerar cómo sus accesorios podrían afectar la seguridad y el cumplimiento legal, evitando así costosas multas y garantizando su protección en las vías colombianas.