Firma histórica para proyecto de movilidad en el norte de Bogotá
El próximo lunes 6 de abril, a las 8:00 de la mañana, se llevará a cabo un hito fundamental para la infraestructura vial de la capital colombiana. La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y la Concesionaria Ruta Bogotá Norte suscribirán oficialmente el acta de inicio de la fase de construcción del proyecto Accesos Norte Fase II, según confirmaron ambas entidades a través de sus redes sociales oficiales.
Preparativos previos y condiciones cumplidas
Este acto protocolario representa la culminación de meses de trabajo exhaustivo en múltiples frentes. El concesionario debió completar una serie de requisitos técnicos, jurídicos, financieros, prediales, ambientales y sociales antes de recibir la autorización definitiva de la ANI para avanzar hacia la etapa constructiva.
Entre las condiciones ya satisfechas se encuentran:
- Aprobación del Plan de Obras sin objeciones
- Validación de estudios y diseños de trazado y detalle
- Cierre financiero completo del proyecto
- Gestión predial para las primeras Unidades Funcionales del contrato
- Obtención de la licencia ambiental mediante Resolución 029 de 2026 de la ANLA
Proceso posterior a la firma y cronograma establecido
Es importante destacar que la firma del acta no significa el inicio inmediato de todas las obras. El mismo 6 de abril, la Concesionaria deberá radicar ante la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) la documentación técnica y ambiental adicional requerida para obtener la aprobación de las intervenciones específicas.
Mientras se completa este trámite, Ruta Bogotá Norte avanzará en las actividades ya habilitadas conforme al contrato y al cronograma preestablecido. Según información proporcionada por la ANI a medios especializados, una vez suscrita el acta, el concesionario dispondrá de 77 días calendario para movilizar la maquinaria necesaria e iniciar las actividades de excavación, de acuerdo con el Plan de Obra vigente.
Alcance y características del proyecto
Las primeras intervenciones se concentrarán en el tramo comprendido entre las calles 191 y 245 de la Autopista Norte, un corredor de aproximadamente 5,8 kilómetros por calzada que actualmente opera con tres carriles en cada sentido. El proyecto contempla ampliar esta capacidad a cinco o seis carriles por calzada, incluyendo un carril de uso exclusivo para TransMilenio entre las calles 191 y 235.
La ampliación se realizará principalmente sobre el área que hoy ocupa el separador central de la Autopista Norte, sin necesidad de adquirir predios adicionales. El proyecto también incluye:
- Intervención de carriles existentes con ajustes y mejoramiento de obras hidráulicas
- Construcción de carriles de adelantamiento para TransMilenio en estaciones proyectadas
- Elaboración de estudios y diseños para la intersección de la calle 201
- Implementación de andenes y ciclorrutas en ambos costados de la vía
- Construcción de dos retornos a desnivel proyectados a la altura de las calles 235 y 242
Supervisión y compromisos institucionales
En términos de escala, Accesos Norte Fase II tendrá una longitud total aproximada de 17,9 kilómetros y una duración estimada de 5,5 años (66 meses). El proyecto se desarrolla sobre la Autopista Norte —también conocida como Avenida Paseo de los Libertadores— en el perímetro urbano y de expansión de Bogotá, con área de influencia en las localidades de Suba y Usaquén.
La ANI ha señalado que ejercerá seguimiento y control permanente al cumplimiento de las obligaciones contractuales, garantizando que las obras se desarrollen conforme a los estándares técnicos, ambientales y sociales establecidos. Por su parte, Ruta Bogotá Norte reiteró su compromiso con la ejecución responsable del proyecto, calificándolo como estratégico para la movilidad regional.
Lo que comienza el próximo lunes representa el punto de no retorno de un proyecto que lleva años en planeación y que ahora entra en su etapa más visible: la de la obra física. Para los miles de usuarios que diariamente transitan por el norte de Bogotá, el 6 de abril marca el inicio de un proceso de transformación que, aunque extenso, promete cambiar significativamente la forma en que la ciudad se conecta con el resto del país.



