INVIAS cancela proceso de licitación para reactivar variante de San Gil en Santander
El Instituto Nacional de Vías (INVIAS) ha cancelado definitivamente el proceso de licitación para retomar las obras de la variante de San Gil, en el departamento de Santander, según consta en los registros oficiales del Sistema Electrónico de Contratación Pública (SECOP).
Decisión que afecta obra e interventoría
La determinación institucional cobija tanto el contrato principal de obra como el de interventoría, lo que significa un freno completo a la reactivación de este corredor vial estratégico para la región. En la plataforma del SECOP, el estado del trámite aparece registrado como "cancelado" para ambas modalidades contractuales.
La Subdirección de Estructuración de Proyectos del INVIAS solicitó formalmente la cancelación, argumentando que "la insuficiencia del tiempo disponible frente al cronograma establecido impidió la aprobación de las vigencias futuras requeridas para el soporte financiero de ambas contrataciones". Esta justificación técnica revela problemas estructurales en la planificación y financiamiento del proyecto.
Historia de una obra suspendida
La variante de San Gil es un proyecto vial que inició sus trabajos en agosto de 2018 y que lleva suspendido desde enero de 2025, tras la finalización de los contratos originales de obra e interventoría. Esta iniciativa busca:
- Mejorar sustancialmente la movilidad en el sur de Santander
- Servir como alternativa eficiente para descongestionar el tránsito vehicular
- Conectar municipios turísticos clave como San Gil, Barichara y El Socorro
Preocupación y reacciones regionales
Las autoridades locales han expresado profunda preocupación tras conocerse la decisión del INVIAS. Juan Pablo Remolina, director ejecutivo de Prosantander, señaló que "la cancelación representa un retroceso significativo para la región y tendrá un impacto negativo en el desarrollo turístico".
Por su parte, el alcalde de San Gil, Edgar Orlando Pinzón, manifestó su desconcierto al indicar que "la decisión no había sido informada previamente a las autoridades locales, pese a que el proceso venía siendo objeto de seguimiento constante".
Retos acumulados y futuro incierto
La obra ha enfrentado múltiples dificultades a lo largo de su ejecución, entre las que destacan:
- Complicaciones financieras recurrentes
- Temas prediales pendientes de resolución
- Aspectos ambientales que requieren atención especializada
Distintos informes de seguimiento del proyecto han advertido sobre estos obstáculos, que finalmente han contribuido a la situación actual. El futuro de la variante de San Gil queda ahora en completa incertidumbre, a la espera de que se definan nuevas condiciones y mecanismos para su eventual reactivación, proceso que podría tomar meses o incluso años según expertos en infraestructura vial.



