Residentes de Usaquén protestan contra obras de TransMilenio en carrera 7 por tala de más de 1.500 árboles
Protestas en Usaquén por tala de árboles en obras de TransMilenio

Protestas en Usaquén por inicio de obras de TransMilenio en carrera 7

Un grupo de residentes de la localidad de Usaquén, en el norte de Bogotá, se manifestó este martes en la intersección de la calle 119 con carrera 7, justo frente al frente de obra que marca el inicio de la construcción del nuevo corredor de TransMilenio. Los ciudadanos expresaron su profundo descontento con el proyecto y sus graves preocupaciones ambientales, especialmente por la tala masiva de árboles programada.

Movimiento ciudadano alerta sobre impacto ambiental

Los manifestantes pertenecen al movimiento Defendamos la Séptima, que lleva años oponiéndose a esta obra de movilidad. Katherine Garavito, líder de la protesta y edilesa de Chapinero por el Pacto Histórico, señaló que la principal inquietud de la comunidad es la tala de más de 1.500 árboles y la incertidumbre sobre una eventual restauración ecológica que podría no materializarse.

"La carrera 7 es una de las últimas arterias arbóreas que le quedan a Bogotá. No queremos que pase lo mismo que en la avenida Caracas o carrera 68, donde acabaron totalmente con los árboles y no se ha dado hasta ahora ninguna restauración ecológica", afirmó Garavito con visible preocupación.

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Respuesta del IDU sobre medidas ambientales

El director del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), Orlando Molano, confirmó que efectivamente la obra contempla la tala de más de 1.500 árboles, pero también el traslado de más de 600 ejemplares nativos que aún están en condiciones adecuadas. Además, se realizará mantenimiento silvicultural a más de 400 árboles, sumando más de 1.000 individuos que se preservarán.

"Los árboles que serán talados corresponden principalmente a especies como acacias, pinos o eucaliptos, muchos de ellos enfermos o en mal estado", explicó el funcionario, intentando tranquilizar a la comunidad.

Molano destacó que, según el contrato de obra, se deberán plantar 4.300 árboles nuevos, todos nativos y con conexión ecosistémica con los cerros orientales de Bogotá. "Vamos a tener cedros, nogales y mano de oso. Hemos tenido especial cuidado y por eso logramos recientemente la obtención de un certificado internacional en el grupo 1 del corredor por buenas prácticas de sostenibilidad", agregó con optimismo.

Críticas al modelo de movilidad y llamado al diálogo

La comunidad también expresó su inconformidad con la elección de TransMilenio sobre otros sistemas como metro o trenes ligeros. "Este modelo de movilidad que quieren imponernos en Bogotá está fracasado. Este comité lo organizamos desde que en la alcaldía de Enrique Peñalosa se habló de meter una troncal pesada por la 7", aseveró Garavito con firmeza.

Ante las protestas, se solicitó la instalación de mesas de diálogo con la comunidad para esclarecer dudas y atender inconformidades. Mientras tanto, el IDU ha establecido un punto de información en la calle 116 para socializar los detalles de la obra con los ciudadanos interesados.

Las obras en la carrera Séptima, que extenderán TransMilenio hasta la calle 200, tienen una proyección de tres años de intervención. Este proyecto representa uno de los mayores desafíos de movilidad y sostenibilidad ambiental que enfrenta actualmente la capital colombiana.

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