Nuevo puente Chirajara: terminado pero sin operar por obras pendientes de la ANI
Puente Chirajara: terminado pero sin operar por obras de la ANI

La concesionaria Coviandes entregó un balance actualizado sobre el estado del nuevo puente Chirajara, una obra de infraestructura clave en la vía Bogotá–Villavicencio que, pese a estar finalizada desde febrero de 2024, aún no entra en operación.

¿Por qué no funciona el nuevo puente Chirajara?

Según la empresa, el retraso no responde a fallas en la construcción del viaducto, sino a condiciones externas relacionadas con la estabilidad del corredor vial. El nuevo puente Chirajara tuvo un costo total de 96.000 millones de pesos y fue financiado en su totalidad con recursos propios de Coviandes. La estructura fue finalizada el 4 de febrero de 2024 y recibió aprobación técnica por parte de la interventoría del proyecto el 26 del mismo mes, lo que certifica el cumplimiento de los estándares requeridos para su funcionamiento.

¿Qué falta para la puesta en servicio?

De acuerdo con Coviandes, la principal razón por la cual el puente Chirajara no ha sido puesto en servicio es la falta de recuperación de los tramos afectados por inestabilidades en la ladera del kilómetro 58. Estas condiciones han impactado directamente zonas estratégicas como el Túnel 13 y el sector de Quebrada Seca. La concesionaria indicó que la solución a estas afectaciones corresponde a decisiones y ejecuciones de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), en línea con lo establecido en el laudo arbitral del 10 de noviembre de 2024. Sin estas intervenciones, no es viable habilitar el paso por el viaducto, pese a que la obra principal ya está completamente terminada.

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Además del puente Chirajara, estas obras son necesarias para habilitar un conjunto de cinco túneles que hacen parte del tramo Quebrada Blanca – Chirajara, con una longitud total de 5,6 kilómetros.

Antecedentes: el colapso de 2018

El puente Chirajara colapsó el 15 de enero de 2018 mientras se encontraba en construcción sobre la vía Bogotá–Villavicencio. El desplome ocurrió cuando una de las torres principales del viaducto cedió, provocando la caída de una parte significativa de la estructura y dejando víctimas entre los trabajadores de la obra. Las investigaciones posteriores determinaron que el colapso estuvo asociado a fallas estructurales relacionadas con el diseño del puente, particularmente en uno de los soportes principales que no resistió las cargas previstas. Informes técnicos señalaron errores en la concepción estructural y deficiencias en los refuerzos, lo que llevó a la decisión de demoler lo que quedó en pie y comenzar desde cero.

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