Puerto Aguadulce: una década de operaciones en Buenaventura
El puerto Aguadulce, ubicado en Buenaventura, celebra diez años de operaciones. Este proyecto, impulsado por inversionistas asiáticos, se ha convertido en un referente del comercio exterior colombiano. Álvaro Otero, gerente de la Sociedad Puerto Industrial Aguadulce, conversó con El País sobre los hitos alcanzados y los retos que enfrenta la región.
Inicios y apuesta por la innovación
El proyecto comenzó a gestarse en los años noventa, pero no fue hasta 2016 que inició operaciones. La construcción requirió largos procesos de licencias ambientales y consultas previas. Una de las decisiones clave fue ubicar el puerto en la península de Aguadulce, fuera del casco urbano de Buenaventura, lo que permitió evitar las congestionadas vías de acceso de la isla. “Era algo disruptivo”, recuerda Otero, y permitió implementar tecnologías de punta y técnicas de seguridad avanzadas.
Socios internacionales de peso
Aguadulce es propiedad de dos compañías asiáticas: PSA de Singapur, del Fondo Soberano de Singapur, con más de 60 terminales en el mundo; e ICTSI (International Container Terminal Services) de Filipinas, cada una con aproximadamente el 50% de participación.
Importancia estratégica de Buenaventura
Buenaventura es el único puerto colombiano en el Pacífico, lo que lo convierte en la puerta de entrada para el comercio con Asia, especialmente China. Los volúmenes de carga han crecido significativamente, con un aumento del 30% en importaciones desde 2023. “Las proyecciones de carga eran reales y se necesitaba esta inversión”, afirma Otero.
Tipos de carga y capacidad
El puerto moviliza principalmente contenedores con todo tipo de productos: desde automóviles, electrodomésticos y motocicletas, hasta artículos pequeños como cuadernos. Aguadulce cuenta con las grúas más grandes de Sudamérica y es el único terminal en la región capaz de atender barcos de hasta 24.000 TEUs. Sin embargo, el canal de acceso limita la entrada de estas enormes embarcaciones.
Desafíos de infraestructura y seguridad
Otero señala que las principales dificultades son el dragado del canal de acceso y la conectividad vial. “El 50% de las importaciones de Colombia entra por Buenaventura a través de una vía de dos carriles”, lamenta. Además, la falta de servicios básicos como acueducto, electricidad y seguridad desincentiva la inversión local. “Muchos puertos de Sudamérica no tienen estas desventajas”, añade.
Hitos en diez años
Entre los logros destacan la llegada de cuatro grúas pórtico al inicio, la atención del barco más grande que ha llegado a Colombia (400 metros de eslora) y la reciente incorporación de dos grúas más altas de Sudamérica, preparadas para el futuro. En 2025, el puerto movió 700.000 TEUs.
Impacto social y ambiental
Aguadulce genera cerca de 400 empleos directos y 1.200 indirectos. Trabaja con seis comunidades aledañas, invirtiendo en educación, salud, vivienda y becas. Más del 50% de los trabajadores provienen de estas comunidades y han crecido profesionalmente dentro de la empresa. Además, se han reforestado más de 500 hectáreas.
Perspectivas futuras
El puerto continúa expandiendo sus patios y recibirá nuevas grúas de patio a finales de año. A pesar de la incertidumbre electoral, Otero confía en que la concesión mantendrá su plan de inversiones a largo plazo.



