Agrégue a sus fuentes favoritas de Google. Publicado por: Oscar Jahir Hernández.
Si usted hoy se tiene que movilizar entre Bucaramanga, Piedecuesta o Girón, pasando por Floridablanca, tenga paciencia, porque el trancón, que parece infinito, no lo es. No es más que el desarrollo normal de una construcción que se necesita en el área metropolitana desde hace décadas: el tercer carril.
Antecedentes de la obra
En 2019, el exalcalde Héctor Mantilla “pre-inauguró” -antes de terminar su mandato y concluir la obra- un puente peatonal que superaba ampliamente el valor de la ampliación que se está haciendo hoy en la autopista. Por ese mismo puente hoy no transitan más de 15 personas por hora en promedio al día, contrastado con los casi 45 mil vehículos diarios que recibe el municipio sobre ese sector.
Beneficios esperados
Con esta intervención, los habitantes del área metropolitana recibirán el mejoramiento y la fluidez vehicular que se necesita, mientras llega el día en que el anillo vial externo se construya en Piedecuesta. Lo bueno de esto es que los florideños por fin están viendo una obra, después de un nefasto cuatrienio en el que quienes tenían la solución en sus manos no hicieron nada por mejorar el problema. Hoy, cuando se están haciendo las cosas, son los primeros en salir a hacer videos quejándose por la congestión de las máquinas que están subsanando la ineptitud que ellos mismos exhibieron.
Críticas sin memoria
Columnistas como Armando Martínez han señalado la paradoja de ver que quienes tuvieron la oportunidad de hacer con recursos propios o gestionar ante el gobierno nacional soluciones reales para la movilidad del área metropolitana, hoy sean unos críticos ruidosos y sin memoria. La crítica es legítima cuando se ejerce desde la coherencia, pero pierde toda autoridad cuando proviene de quienes prefirieron la inacción.
Reflexión final
En definitiva, a nadie le gusta la incomodidad de las construcciones en el espacio público, pero todos los días, en materia de infraestructura, los ciudadanos exigen a las entidades del Estado que no las dejen de hacer. Por eso, cuando vuelvan a ver un video de aquellos que nada hicieron quejándose del trancón, recuerden que cada cono naranja en la vía representa lo que durante muchos años se prometió y nunca se cumplió.



