Revisar las llantas no es algo que deba hacerse de vez en cuando, sino uno de los chequeos más importantes para cualquier conductor. El problema es que muchas veces, a simple vista, no resulta fácil saber si un neumático aún tiene vida útil o si ya está pidiendo cambio.
Importancia del labrado
Las llantas son el único punto de contacto con la vía, y de ellas depende que el carro o la moto se adhieran correctamente al pavimento, especialmente en condiciones de lluvia o frenadas de emergencia. Por eso no son lisas. El diseño con canales y ranuras, conocido como labrado, cumple la función de evacuar agua, mantener tracción y evitar deslizamientos. Con el uso, ese labrado se va desgastando, y ahí es donde vale la pena poner atención.
Normativa colombiana sobre el labrado
Más allá de la intuición, la legislación colombiana fija límites claros sobre cuándo una llanta deja de ser segura:
- Motocicletas: mínimo 1 milímetro de profundidad en el labrado.
- Automóviles: mínimo 1,6 milímetros.
- Vehículos de carga: mínimo 3 milímetros.
Circular por debajo de esos valores no solo afecta la seguridad, también implica una sanción. Esta condición se clasifica como infracción C35 por fallas técnico-mecánicas, lo que se traduce en una multa de 15 salarios mínimos diarios legales vigentes (unos COP 633.200 pesos en 2026) y la inmovilización del vehículo hasta que se corrijan las llantas y cumplan con lo exigido por la norma.
El truco de la moneda de 500 pesos
Lo ideal siempre será usar un medidor de profundidad, la forma más precisa de saber el estado de las llantas. Pero como no todo el mundo tiene uno a la mano, existe un recurso práctico que puede servir en un momento puntual: usar una moneda de 500 pesos colombianos.
Para hacerlo, se coloca la moneda de manera vertical dentro de una de las ranuras de la llanta. Esta moneda tiene un aro plateado en el exterior y un centro dorado. Aquí viene el truco:
- Si el labrado cubre el aro plateado y alcanza a rozar levemente la parte dorada, la llanta todavía tiene margen de uso.
- Si el desgaste está por debajo del aro plateado o deja muy expuesta la parte dorada, es una señal clara de que esa llanta ya no está en condiciones seguras.
No es una medición exacta, pero sí da una referencia rápida que puede evitar un problema mayor. La recomendación sigue siendo revisar periódicamente las llantas con equipos adecuados o durante un mantenimiento. Al final, es una decisión que impacta directamente la seguridad, la estabilidad del vehículo y hasta el bolsillo.



