Bahamas suspende su principal evento náutico tras desplome en participación de embarcaciones
La industria náutica del Caribe recibió un duro golpe con la cancelación del Chárter Yacht Show 2026 en Bahamas, uno de los encuentros más importantes del sector en la región. La decisión, tomada por la Association of Bahamas Marinas, se produjo ante una caída significativa en el número de embarcaciones registradas para el evento, programado inicialmente para principios del próximo año.
Políticas regulatorias elevan costos y ahuyentan inversión
Meylin Carballo Salguedo, nueva directora de la Asociación Náutica de Colombia (Asonáutica), señaló que esta suspensión envía una señal clara sobre cómo las políticas públicas mal calibradas pueden afectar actividades económicas estratégicas. Según explicó, el descenso en la participación se originó tras la implementación de nuevas regulaciones y aumentos tarifarios que elevaron sustancialmente los costos de operación en el país caribeño.
"Lo que comenzó como un ajuste fiscal terminó reflejándose en menor actividad económica y pérdida de competitividad", afirmó Carballo, quien destacó que el propio gobierno de Bahamas anunció una revisión, a nivel de Primer Ministro, de las tarifas de navegación y normas de entrada después de que el sector reportara afectaciones graves en el turismo náutico.
Cifras alarmantes: 40% menos de yates extranjeros
De acuerdo con informes citados por el gremio náutico, el destino habría perdido aproximadamente 40% de su mercado de yates extranjeros, mientras que la ocupación de marinas cayó entre un 20% y 25%. El incremento del IVA al chárter extranjero y su consolidación en una tarifa única del 14% fue calificado por operadores como insuficiente para recuperar la confianza de los inversionistas.
La situación no es nueva en la región. En los años noventa, Estados Unidos aplicó el llamado "luxury tax", una medida que terminó afectando astilleros y empleos antes de ser derogada. Canadá también revirtió decisiones similares tras evidenciar un freno considerable a la inversión en el sector náutico.
Impacto económico va más allá del impuesto directo
Desde Asonáutica insisten en que una embarcación no se limita al valor del activo en sí mismo. Alrededor de cada yate se genera:
- Empleo especializado en múltiples áreas
- Servicios de marina y mantenimiento
- Consumo de combustible y provisiones
- Actividad turística complementaria
El ingreso, afirman, no proviene únicamente del impuesto directo, sino del movimiento económico integral que se genera en las ciudades costeras y sus alrededores.
Colombia como posible hub náutico del Caribe
El gremio sostiene que cuando los costos de registro, navegación o permanencia aumentan sin una visión integral, los inversionistas simplemente optan por otros destinos más competitivos. En este contexto, Colombia aparece en el análisis como un país con condiciones para consolidarse como hub náutico del Caribe, siempre que el marco regulatorio facilite trámites, promueva la formalización y atraiga embarcaciones de manera sostenible.
La cancelación del evento en Bahamas, concluyen desde la asociación, se convierte en una referencia concreta y oportuna para la discusión local sobre regulación e inversión en la industria náutica, destacando la necesidad de equilibrar políticas fiscales con incentivos para el desarrollo del sector.



