Eclipse solar anular del 17 de febrero: un espectáculo astronómico en el hemisferio sur
El próximo martes 17 de febrero de 2026 tendrá lugar un eclipse solar anular, fenómeno astronómico popularmente conocido como "anillo de fuego". Según información proporcionada por la NASA, este evento celeste presentará características únicas que lo convierten en un momento especial para la comunidad científica internacional.
Horarios y duración del fenómeno
El eclipse solar anular iniciará su trayectoria a las 04:56 a.m. hora local, alcanzando su punto máximo de visibilidad aproximadamente a las 07:11 a.m. y finalizando completamente a las 09:27 a.m. La fase central del fenómeno, donde se aprecia con mayor claridad el característico anillo luminoso, tendrá una duración máxima de apenas 2 minutos y 20 segundos en los puntos de mayor visibilidad.
Visibilidad en Colombia y América
Para los colombianos, este evento astronómico será prácticamente imperceptible debido a la posición geográfica del país respecto al corredor de sombra principal. La trayectoria del eclipse se desarrollará principalmente sobre la Antártida y áreas oceánicas cercanas, lo que limita significativamente su observación desde territorios habitados del continente americano.
Según datos del Instituto Geográfico Nacional de España, el corredor de penumbra tendrá aproximadamente 600 kilómetros de ancho y recorrerá exclusivamente zonas remotas del hemisferio meridional. En la mayoría de países de Sudamérica, el oscurecimiento solar será superficial, con porcentajes inferiores al 40% de cobertura.
Puntos de mayor visibilidad
- Isla Rey Jorge (Shetland del Sur): Alcanzará un 83% de ocultamiento solar
- Ciudad del Cabo (Sudáfrica): Aproximadamente 11% de cobertura
- Punta Arenas (Chile): Solo un 5% cerca del atardecer local
La ciencia detrás del "anillo de fuego"
El efecto luminoso característico de este eclipse no es un accidente visual, sino una consecuencia precisa de la dinámica orbital. Durante el evento, la Luna se ubicará entre la Tierra y el Sol, pero cerca de su apogeo, es decir, en el punto más lejano de su órbita alrededor de nuestro planeta.
Esta distancia adicional provoca que el tamaño aparente de la Luna sea aproximadamente 1,1% menor que el del Sol, lo que impide que la sombra total (umbra) alcance la superficie terrestre. En su lugar, lo hace la antumbra, permitiendo que permanezca visible ese aro brillante alrededor del satélite natural que da nombre al fenómeno.
Importancia científica y próximos eventos
Este eclipse resulta clave para estudiar la dinámica orbital con extrema precisión y pertenece al ciclo Saros 121, una secuencia de eclipses que se repite aproximadamente cada 18 años y cuya serie se extiende desde el año 94 hasta 2206.
Paradójicamente, el eclipse más esperado de 2026 será el total del 12 de agosto, cuya trayectoria sí cruzará territorios habitados del hemisferio norte, permitiendo observaciones masivas desde diversas regiones pobladas del planeta.
La NASA continúa monitoreando estos eventos celestes, proporcionando datos precisos que permiten a la comunidad científica internacional avanzar en la comprensión de las complejas interacciones orbitales que rigen nuestro sistema solar.



