Parque Tayrona reabre con acceso limitado tras cierre de conservación
El Parque Nacional Natural Tayrona retomó sus actividades este lunes después de completar uno de sus períodos de cierre anual para conservación ambiental. Sin embargo, la reapertura no se desarrolló con normalidad, generando sorpresa y complicaciones para cientos de visitantes y operadores turísticos.
Cierre inesperado de entrada principal
Desde primeras horas de la mañana, grupos de turistas nacionales y extranjeros llegaron con expectativas de recorrer los senderos tradicionales del emblemático parque caribeño. La sorpresa fue mayúscula al encontrar cerrado el sector de Cañaveral, conocido como El Zaino y considerado la principal puerta de ingreso al área protegida.
La decisión tomó completamente desprevenidos a visitantes y agencias de turismo que ya habían vendido paquetes completos hacia uno de los destinos más representativos del Caribe colombiano. Aunque previamente habían circulado rumores sobre posibles protestas de comunidades indígenas Kogui, Parques Nacionales Naturales aclaró que el cierre responde exclusivamente a afectaciones provocadas por fuertes lluvias asociadas a un frente frío.
Comunicación tardía y afectaciones logísticas
El anuncio oficial sobre el cierre temporal del sector Cañaveral llegó apenas el 15 de febrero, un día antes de la reapertura del parque, cuando la mayoría de operadores turísticos ya tenía excursiones confirmadas y turistas en camino hacia el destino.
"Nos enteramos prácticamente cuando los visitantes ya venían en ruta. Muchos paquetes incluían caminatas desde Cañaveral hasta las playas, que ahora no se pueden realizar", explicó un operador turístico de Santa Marta afectado por la situación.
Para agencias y guías locales, la medida generó incomodidades logísticas significativas y reclamos de visitantes que esperaban acceder a la experiencia completa del Tayrona. Al llegar al parque, los turistas fueron informados que el ingreso por ese sector permanecerá suspendido temporalmente, sin una fecha clara para su reapertura.
Daños estructurales y riesgos ambientales
Parques Nacionales Naturales fundamentó la restricción en un informe técnico que advierte graves afectaciones en infraestructura y riesgos para la seguridad de los visitantes. Las precipitaciones recientes provocaron el desbordamiento de quebradas como Mazón, Santa Rosa y San Lucas, además de daños estructurales en pasarelas y puentes del sendero Kogui, ruta clave que conecta Cañaveral con Cabo San Juan del Guía.
También se registraron inundaciones en zonas de camping y desplazamiento de fauna silvestre —incluyendo reptiles, anfibios e insectos— hacia áreas transitadas por turistas, incrementando el riesgo de incidentes.
"La continuidad de las actividades bajo estas condiciones representa un riesgo no mitigable en el corto plazo", señaló la entidad en su comunicado oficial, respaldado por alertas hidrológicas del IDEAM.
Operación parcial y alternativas disponibles
Aunque el parque está funcionando nuevamente, la experiencia turística quedó considerablemente reducida. De las 32 playas que conforman el área protegida, actualmente solo 21 están habilitadas para visitantes. El ingreso se permite únicamente por Bahía Concha, Neguanje y la vereda Calabazo, mientras avanzan trabajos de recuperación.
Una vocera del equipo de comunicaciones de Parques Nacionales explicó que la medida busca garantizar la movilidad y seguridad de quienes ingresan al área protegida. "Actualmente están disponibles 21 de las 32 playas. Las restricciones permiten evitar los sectores afectados mientras avanzan las labores de recuperación de la infraestructura", indicó.
En el caso específico del acceso por Calabazo, los visitantes solo pueden llegar hasta Cabo San Juan del Guía y deben regresar por la misma ruta, modificando sustancialmente uno de los recorridos más populares del parque.
Cambio climático y adaptación necesaria
El Parque Tayrona, que recibe cientos de miles de visitantes anualmente, combina conservación ambiental, turismo y presencia ancestral indígena, una ecuación compleja que se ha vuelto más sensible ante eventos extremos asociados al cambio climático.
Guías locales señalan que las lluvias recientes no solo afectaron senderos, sino que evidencian la necesidad urgente de adaptar la infraestructura ecoturística a nuevas condiciones ambientales. "Antes las temporadas lluviosas eran más predecibles. Ahora los daños son más fuertes y rápidos", afirmó Carlos Velásquez, guía ambiental con más de una década de trabajo en la zona.
Medida preventiva sin plazo definido
Parques Nacionales insistió en que el cierre tiene carácter preventivo, excepcional y temporal, y se mantendrá vigente hasta que mejoren las condiciones climáticas y existan conceptos técnicos que garanticen plenamente la seguridad del visitante.
Mientras tanto, la entidad pidió a turistas y operadores mantenerse informados únicamente por canales oficiales y evitar estrictamente el ingreso a zonas restringidas.
La reapertura del Tayrona, que tradicionalmente marca el reinicio masivo de visitas tras el cierre ambiental, comenzó así con un escenario diferente: menos playas disponibles, recorridos limitados y una entrada principal cerrada indefinidamente, reflejando los desafíos que enfrentan las áreas protegidas ante fenómenos climáticos extremos.



