Tiflis, la capital donde los perros callejeros son reyes: más de 9.000 canes integrados
En Tiflis, la capital de Georgia, los perros callejeros han experimentado una transformación radical, pasando de ser considerados una amenaza pública a convertirse en habitantes protegidos y valorados dentro del ecosistema urbano. A través de una gestión pública innovadora centrada en el bienestar animal, la ciudad ha logrado que más de 9.000 canes convivan pacíficamente con los ciudadanos, estableciendo un modelo ejemplar de coexistencia.
Un sistema de identificación que garantiza la salud pública
Este proceso se sustenta en un sistema de identificación visual mediante chips colocados en las orejas de los animales, que certifican que cada perro ha sido vacunado y esterilizado. Esta medida no solo elimina riesgos sanitarios, sino que también reduce significativamente la agresividad que caracterizaba a las jaurías en décadas anteriores. Los habitantes de Tiflis han adoptado una actitud colaborativa, proporcionando agua y alimento en las puertas de sus negocios, transformando así la percepción del animal callejero en una "mascota colectiva".
La Agencia de Monitoreo de Animales: el corazón de la gestión técnica
La gestión técnica recae en la Agencia de Monitoreo de Animales (AMA) del Ayuntamiento de Tiflis, que durante el último año esterilizó a aproximadamente 9.000 perros, representando un incremento del 25% respecto al periodo anterior. La AMA cuenta con un equipo de alrededor de 150 profesionales, incluyendo veterinarios y brigadas de primeros auxilios. En colaboración con la organización internacional Mayhew, han desarrollado un mapa digital del hábitat canino para optimizar la atención médica y el seguimiento de las poblaciones en cada sector de la capital.
Transformación cultural y artística en favor de la protección animal
La transición cultural se manifiesta también en el arte público, con obras como '¿Dónde está nuestro sitio?' del escultor Guela Petiashvili, ubicada en el parque Vasó Godziashvili. Esta escultura, que muestra a tres perros corriendo con sus chips, fue diseñada originalmente como temporal pero ha permanecido más de dos años debido a la alta aceptación ciudadana. Petiashvili recuerda que en la década de 1990 la situación era completamente opuesta, con jaurías hambrientas que generaban temor entre la población.
Casos emblemáticos de cuidado y convivencia
El cuidado de estos animales no es solo institucional, sino también individual. Un ejemplo destacado es "Jurda", un perro que cuenta con una caseta de madera instalada por el municipio junto a la estación de metro Universidad Técnica. Además, empleados de la administración pública, como Gueorgui, mantienen la rutina de alimentar a los canes que rondan las sedes oficiales antes de iniciar su jornada laboral, consolidando un vínculo que ha erradicado el terror de años anteriores.
Según Sofía Beroshvili, presentadora de televisión especializada en temas caninos, este cambio refleja el desarrollo de la sociedad georgiana, que ha priorizado la creación de un ecosistema urbano amigable. La presencia de perros en espacios públicos es ahora una constante en Tiflis, donde los animales descansan habitualmente en parques, entradas de comercios e incluso en las cercanías de edificios gubernamentales, demostrando que la convivencia armónica entre humanos y animales es posible con políticas públicas adecuadas y concienciación ciudadana.



