El sector vivienda en Colombia continúa sin recuperar su dinamismo en ventas. Según el más reciente informe de Camacol, con corte a mayo de 2026, las ventas acumuladas en los últimos 12 meses registran una contracción de 33,6% frente al mismo periodo de 2022. Esta caída se ha trasladado a las iniciaciones de proyectos, que acumulan una reducción de 42,9% en el mismo lapso.
Desistimientos de compra se disparan
El gremio también alertó por el aumento de los desistimientos, que ascendieron a 43.659 unidades en los primeros cinco meses del año. De ese total, 33.590 correspondieron al segmento VIS, cifra que representa un incremento de 173,6% frente a 2022. Luis Aurelio Díaz, presidente de Grupo Oikos, explicó que los desistimientos obedecen principalmente al aumento de las tasas de interés y al incremento del salario mínimo, factores que elevaron los precios de las viviendas de interés social y dificultaron el cierre financiero para muchos compradores.
El directivo señaló que algunos constructores lograron mitigar el impacto al mantener precios fijos o aplicar ajustes moderados. En contraste, quienes incrementaron los valores en línea con el salario mínimo registraron un mayor número de desistimientos.
Factores macroeconómicos y de política pública
Camacol explicó que buena parte del comportamiento del mercado de vivienda estuvo afectado por el difícil entorno macroeconómico de 2023, caracterizado por un bajo crecimiento económico, una inflación elevada y altas tasas de interés. Sin embargo, el gremio señaló que este resultado también respondió a decisiones de política pública, entre ellas la desaparición del programa de subsidios Mi Casa Ya en diciembre de 2024.
Andrés Gallego, analista de sectores y sostenibilidad de Corficolombiana, explicó que se ha registrado un deterioro en la confianza del sector, asociado principalmente al debilitamiento de la política de vivienda. “En 2025, el Gobierno asignó 8.650 subsidios a través del programa Mi Casa Ya, una cifra 82% inferior a la de 2024 y muy por debajo de la meta de 50.000 subsidios anuales planteada al inicio del mandato. Este menor acceso al subsidio ha elevado significativamente la carga financiera para los hogares”, señaló.
Camacol señaló que esta situación se refleja en una reducción real de 42,4% en el presupuesto de inversión pública para vivienda entre 2022 y 2026.
Hoja de ruta para reactivar el sector
Ante este panorama, Camacol planteó una hoja de ruta para reactivar el sector, elaborada junto con Asobancaria y Asocajas, con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo. La primera línea, denominada “vivienda, solución integral”, propone recuperar el programa Mi Casa Ya mediante una versión 2.0 que profundice la focalización de los subsidios y optimice su sostenibilidad fiscal. También contempla restablecer las coberturas a la tasa de interés y ampliar el acceso al crédito hipotecario para los hogares.
La segunda línea se enfoca en nuevos modelos de negocio para el sector. Entre las iniciativas se encuentran la promoción del arrendamiento especializado y la internacionalización de la vivienda, con el objetivo de atraer nuevas fuentes de demanda. Finalmente, el gremio propuso impulsar ciudades más ordenadas y sostenibles mediante mecanismos que faciliten la financiación privada de infraestructura urbana.



