Semana Santa: Guía esencial para elegir pescado fresco y evitar riesgos de salud
Cómo elegir pescado fresco en Semana Santa: Guía completa

Semana Santa: Guía esencial para elegir pescado fresco y evitar riesgos de salud

Durante la Semana Santa, el consumo de pescado en Colombia experimenta un incremento notable debido a las tradiciones religiosas que marcan esta temporada. Sin embargo, esta elevada demanda conlleva un riesgo considerable de adquirir productos en mal estado, situación que ha llevado a autoridades como el Ministerio de Salud y las secretarías distritales a reforzar sus recomendaciones para garantizar compras seguras.

Establecimientos autorizados: La primera barrera de protección

De acuerdo con las directrices del Ministerio de Salud, la regla fundamental es adquirir pescado exclusivamente en establecimientos reconocidos y debidamente autorizados. Estos locales deben garantizar condiciones óptimas de higiene y mantener una cadena de frío adecuada, aspectos cruciales para reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos y asegurar que el producto ha sido conservado correctamente desde su origen.

Características físicas que revelan la frescura del pescado

Las autoridades sanitarias coinciden en que existen indicadores visuales y sensoriales que permiten determinar si un pescado se encuentra en buen estado:

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram
  • Ojos: Deben presentarse brillantes, transparentes y ligeramente salientes. Cuando se observan opacos o hundidos, constituyen una señal clara de descomposición avanzada.
  • Agallas: Deben exhibir un color rojo o rosado intenso. La presencia de tonos grisáceos o amarillentos indica deterioro y recomienda descartar la compra.
  • Piel y escamas: Deben mostrarse brillantes, húmedas y firmemente adheridas al cuerpo del animal.
  • Carne: Debe sentirse firme al tacto y recuperar rápidamente su forma original al presionarla suavemente.
  • Olor: Un pescado fresco emana un aroma suave y característico a mar. Cualquier olor fuerte, penetrante o similar al amoníaco señala que el producto no está en condiciones adecuadas para el consumo.

Manipulación y preparación: Aspectos críticos posteriores a la compra

El Ministerio de Salud advierte que, una vez adquirido, el pescado debe mantenerse refrigerado o congelado constantemente y consumirse en el menor tiempo posible. Es fundamental no volver a congelar un producto que ya ha sido descongelado, ya que esta práctica incrementa significativamente el riesgo de contaminación bacteriana.

Otra recomendación esencial es evitar completamente el consumo de pescado o mariscos crudos, pues pueden ser fuente de diversas enfermedades transmitidas por alimentos. La opción más segura consiste en optar por preparaciones completamente cocidas que aseguren la eliminación de posibles microorganismos patógenos.

Elección de especies: Preferir opciones de menor riesgo

Las autoridades sanitarias sugieren priorizar especies de cultivo y de menor tamaño, como:

  1. Tilapia
  2. Mojarra
  3. Bagre
  4. Sardina

Estas variedades presentan un riesgo reducido de contener sustancias contaminantes como el mercurio, que tiende a acumularse en mayores proporciones en peces de gran tamaño y larga vida.

Aunque el pescado constituye una fuente valiosa de proteínas y nutrientes esenciales, las autoridades insisten en que su consumo debe realizarse con máxima precaución, especialmente durante temporadas de alta demanda como la Semana Santa. Seleccionar adecuadamente no solo garantiza una experiencia gastronómica satisfactoria, sino que previene problemas de salud que podrían afectar una de las semanas más significativas del año para numerosas familias colombianas.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar