Acreedores del Colegio Refous cuestionan transparencia financiera en proceso de reorganización
El proceso de reorganización empresarial del Colegio Refous Roland Jeangros S.A.S. avanza bajo la sombra de serios cuestionamientos por parte de sus acreedores, quienes han alertado sobre posibles inconsistencias contables y pasivos no registrados que ponen en duda la transparencia financiera de esta histórica institución educativa bilingüe.
Admisión bajo Ley 1116 y antecedentes de deterioro financiero
La Superintendencia de Sociedades admitió a la institución bajo la Ley 1116 desde el 23 de febrero, en un intento por reorganizar pasivos que superan los $30.000 millones. Este proceso se desarrolla en medio de señales previas de deterioro financiero sostenido que se venían manifestando desde 2025, cuando el colegio ya enfrentaba una situación crítica al incurrir en cesación de pagos de obligaciones vencidas por más de 90 días.
Estas obligaciones vencidas alcanzaban $29.897 millones, equivalentes al 90,52% de su pasivo total reportado en ese momento. Pese a esta complicada situación financiera, entre 2022 y 2025 se otorgaron créditos a la institución por más de $18.900 millones, según los registros disponibles.
Señalamientos por inconsistencias contables y pasivos omitidos
Uno de los hallazgos más relevantes identificados por los acreedores corresponde a la aparición de obligaciones por $4.730 millones, respaldadas en siete pagarés que, según las denuncias presentadas, no figuraban previamente en la contabilidad oficial del colegio.
Según las versiones de los acreedores, estos compromisos habrían surgido tras el fallecimiento del anterior gerente en junio de 2025, lo que ha intensificado las dudas sobre la integridad de los registros financieros y la adecuada revelación de las obligaciones contraídas por la institución.
Los cuestionados sostienen que estos hechos evidencian posibles inconsistencias en los estados financieros, en momentos en que la institución continuaba solicitando recursos financieros, apoyada en información que hoy es objeto de cuestionamientos formales ante las autoridades competentes.
Presunta sobrevaloración de activos y diferencias en registros patrimoniales
A las alertas contables se suma una presunta sobrevaloración de activos, reflejada en el incremento significativo del rubro de propiedad, planta y equipo, que pasó de $18.200 millones en 2024 a $53.998 millones en 2025, según los documentos revisados.
Dentro de este comportamiento patrimonial, se identificó una operación de dación en pago relacionada con un lote residencial ubicado en Chía, registrado contablemente por $6.000 millones, pese a que su avalúo comercial rondaría aproximadamente $1.337 millones, según estimaciones de peritos.
Adicionalmente, se detectó una inconsistencia en la ubicación registrada del predio, ya que en los documentos oficiales figura en el municipio de Cota, mientras que en realidad corresponde a un terreno localizado específicamente en Chía, generando más interrogantes sobre la precisión de los registros contables.
Movimientos financieros bajo revisión y medidas cautelares implementadas
La revisión exhaustiva de los acreedores también identificó cuentas por cobrar por $1.646 millones correspondientes a préstamos otorgados a personas vinculadas, incluidos miembros de la familia Jeangros y la revisora fiscal de la institución educativa.
Según las denuncias presentadas, esta última "presuntamente es una de las principales orquestadoras del ocultamiento deliberado de millonarios pasivos", mientras continuaba la gestión de nuevos desembolsos en medio de la evidente crisis financiera que afectaba a la institución.
A esto se suman giros documentados por $2.971 millones a Windstarke S.A.S., una sociedad vinculada al fallecido representante legal y relacionada directamente con la ejecución de obras civiles para la institución educativa, según los registros financieros analizados.
Medidas cautelares y comportamiento financiero analizado
En medio de este complejo panorama, se han decretado medidas cautelares de secuestro sobre algunos activos y derechos del colegio, con el objetivo claro de proteger los intereses de los acreedores mientras avanzan las actuaciones judiciales correspondientes.
Durante la diligencia de implementación de estas medidas, los herederos del Refous intentaron oponerse, manifestando sorpresa por el avance del proceso, aunque la actuación continúa su curso normal en medio de las reclamaciones presentadas y sin suspensión de las medidas adoptadas por las autoridades.
El comportamiento financiero del colegio también ha sido objeto de análisis detallado, especialmente por el crecimiento significativo de ingresos de $17.806 millones en 2021 a $28.278 millones en 2025, acompañado de un aumento paralelo y proporcional en los gastos administrativos.
Estos gastos administrativos pasaron de $17.036 millones a $26.358 millones en el mismo periodo de análisis, una dinámica financiera que explicaría el deterioro progresivo de la liquidez y la presión constante sobre la sostenibilidad operativa de la institución en los últimos años.
La situación del Colegio Refous representa un caso emblemático en el sector educativo colombiano, donde la transparencia financiera y la adecuada gestión de recursos se convierten en elementos fundamentales para garantizar la continuidad de instituciones con trayectoria histórica en la formación de generaciones de estudiantes.



