Escándalo en Cartagena: Colegio cobraba $200 a estudiantes por usar los baños
Colegio de Cartagena cobraba $200 por uso de baños a estudiantes

Escándalo educativo en Cartagena por cobro de $200 para uso de baños escolares

Una controversia de gran magnitud estalló en la ciudad de Cartagena después de que se revelara que estudiantes de la sede Membrillal de la Institución Educativa San Francisco de Asís debían pagar $200 para acceder a los servicios sanitarios, un derecho básico dentro de cualquier plantel educativo. La situación provocó indignación generalizada entre la comunidad, especialmente entre padres de familia que calificaron la medida como abusiva y discriminatoria.

Protestas y denuncias por deterioro institucional

Según múltiples testimonios, el cobro afectó principalmente a estudiantes de escasos recursos, generando una barrera económica para el acceso a servicios higiénicos fundamentales. Varios acudientes organizaron una protesta en la vía a Mamonal para exigir la intervención inmediata del Distrito, argumentando que las problemáticas del plantel son recurrentes y que, pese a numerosas denuncias anteriores, las soluciones han sido insuficientes o inexistentes.

Los manifestantes destacaron que el colegio presenta un marcado deterioro en su infraestructura, con áreas que requieren urgente atención. Esta situación contrasta con la exigencia de pagos adicionales para servicios que deberían ser gratuitos en instituciones educativas públicas.

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Explicación oficial y suspensión del cobro

El caso llegó rápidamente a la Secretaría de Educación Distrital de Cartagena, que investigó las circunstancias detrás de la polémica medida. Según explicaron las autoridades educativas, la directiva del plantel había asignado a una madre de familia la tarea de vigilar los baños debido a su ubicación alejada de las aulas, con el objetivo declarado de garantizar la seguridad de los estudiantes.

Como compensación por este trabajo de supervisión, se estableció un cobro de $200 por estudiante, dinero que supuestamente se destinaba también a la compra de papel higiénico y al mantenimiento básico de los espacios sanitarios. Sin embargo, una vez conocidos los detalles, la Secretaría de Educación ordenó suspender inmediatamente esta práctica, recordando que tales cobros son ilegales en instituciones educativas públicas.

La defensa de la rectora: "Un valor simbólico"

Elizabeth Cañate Araújo, rectora del plantel, defendió la medida durante una entrevista con medios locales. Explicó que existía preocupación por la ubicación de las baterías sanitarias, las cuales no están a la vista directa de los docentes, lo que podría facilitar comportamientos inadecuados entre los adolescentes.

"Debido a los comportamientos destructivos que muchas veces tienen los adolescentes cuando no se tiene supervisión sobre ellos, se pueden venir problemas mayores", expresó la rectora. En ese contexto, justificó que "una señora de la comunidad las cuida y mantiene las baterías de baños, está pendiente de ellos y, para que pueda sustentarse en el mantenimiento, se estableció un valor simbólico de 200 pesos por el servicio durante toda la jornada".

Cañate Araújo aclaró que el cobro no se realizaba por cada uso individual del baño, sino como un aporte general para toda la jornada escolar. Además, argumentó que muchas familias del sector "no tienen baños en condiciones similares, e incluso a los estudiantes hay que enseñarles cómo utilizarlos adecuadamente".

Reacciones divididas en redes sociales

La controversia generó opiniones encontradas en plataformas digitales. Mientras algunos usuarios rechazaron enfáticamente el cobro por tratarse de un servicio esencial que debería ser gratuito, otros manifestaron cierto apoyo a la medida, argumentando que:

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  • La persona encargada mantenía los baños limpios y con insumos disponibles
  • La supervisión mejoraba las condiciones de higiene y seguridad
  • Algunos estudiantes respaldaban el sistema implementado

Remodelación pendiente y verificación institucional

Frente a las denuncias sobre el deterioro de las instalaciones, la Secretaría de Educación recordó que la sede Membrillal forma parte de 34 instituciones educativas que están siendo intervenidas durante el año 2026. Para este ambicioso plan de mejoramiento, el Distrito ha destinado recursos por $47.000 millones, con el objetivo específico de modernizar la infraestructura y garantizar condiciones adecuadas para toda la comunidad estudiantil.

Además, la entidad informó que el pasado 8 de abril se realizó una visita de verificación a la institución, en la que participaron directivos del colegio y funcionarios de la Unidad Administrativa Local de Educación (Unalde) de la Localidad Industrial y de la Bahía. El propósito de esta inspección fue evaluar detalladamente las quejas presentadas y definir acciones concretas para resolver las problemáticas identificadas.

La rectora también mencionó que durante la rendición de cuentas de 2025, el alcalde Dumek Turbay visitó la institución y utilizó los baños, comentando posteriormente que "el colegio tenía una batería de baños a su altura". Esta declaración contrasta con las denuncias de deterioro presentadas por padres y estudiantes.