Gremio docente del Atlántico denuncia crisis de seguridad en instituciones educativas de Soledad
La Asociación de Educadores del Atlántico (ADEA) ha encendido las alarmas sobre una grave crisis de seguridad que afecta a las instituciones educativas del departamento, denunciando específicamente la negligencia administrativa del Municipio Certificado de Soledad por el incumplimiento en la asignación de vigilantes en las sedes escolares.
Comunicado oficial revela situación crítica
En el Comunicado 008 emitido el pasado 24 de marzo, el gremio docente reitera advertencias previas y señala que los planteles de las zonas Noroccidental y Vista Hermosa del municipio continúan expuestos a hechos de inseguridad que se han vuelto reiterados y peligrosos. La asociación rechaza que no se haya actuado con la prontitud necesaria para garantizar vigilancia permanente en los colegios públicos.
ADEA cuestiona especialmente el traslado de una docente de la Institución Educativa Noroccidental, quien estaba inmersa en un hecho de riesgo que involucraba a toda la comunidad educativa. Según el sindicato, este tipo de decisiones elude el problema de fondo: la ausencia de vigilancia que expone a estudiantes, profesores y directivos a situaciones que se han intensificado notablemente en los últimos meses.
Medidas urgentes solicitadas por el gremio
El sindicato ha orientado a los rectores de las instituciones afectadas a:
- Documentar por escrito todos los incidentes derivados de la falta de vigilancia
- Radicar formalmente estos reportes ante la administración local
- No asumir responsabilidades que recaen sobre el municipio, especialmente en procesos disciplinarios
Además, el comunicado invita a educadores de los cuatro entes territoriales del Atlántico a enviar reportes sobre situaciones vinculadas con vigilancia, aseo, infraestructura o cualquier condición que afecte el funcionamiento normal de los planteles.
Amenazas extorsivas contra docentes se intensifican
La denuncia de ADEA se suma a una serie de hechos recientes que han aumentado la preocupación en la comunidad educativa del departamento. El pasado 11 de marzo, al menos cinco docentes de colegios del suroccidente de Barranquilla denunciaron haber recibido videollamadas extorsivas de supuestos integrantes de estructuras criminales como Los Costeños y las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada.
Los delincuentes mostraron armas y se refirieron a los profesores por sus nombres propios, demostrando un conocimiento detallado de sus actividades. El Gaula de la Policía confirmó que algunas de estas amenazas habrían sido originadas desde la cárcel de Cómbita, en Boyacá, una modalidad criminal que se está replicando en distintos puntos del país.
Condiciones precarias en instituciones sin vigilancia
En los planteles donde no existe vigilancia —entre ellos la institución Juan Acosta Solera en el barrio Los Olivos Segunda Etapa—, los maestros han tenido que abrir y cerrar las instituciones con candados, quedando expuestos en los horarios más riesgosos del día. La preocupación aumenta al recordar que, años atrás, un docente de esa misma institución fue atacado a bala tras negarse a pagar una exigencia extorsiva, un caso que aún no ha sido esclarecido.
La Asociación de Educadores de Barranquilla (ADEBA) advierte que este fenómeno de amenazas lleva más de seis años afectando al magisterio, y algunos docentes han terminado pagando pequeñas sumas diarias para evitar represalias.
Respuesta institucional insuficiente
Mientras la Policía Metropolitana afirma que realiza acompañamientos en horarios de entrada y salida, patrullajes y actividades de prevención, los educadores sostienen que estas medidas son puntuales y no resuelven la precariedad estructural. La comunidad de la institución Juan Acosta Solera realizó recientemente un plantón denunciando que las intimidaciones no solo persisten, sino que se han vuelto más directas.
Con las denuncias de ADEA y ADEBA sobre la mesa, y frente a un deterioro de seguridad que ahora toca directamente la vida escolar, el magisterio del Atlántico advierte que, si no se garantizan condiciones mínimas de protección, podrían convocar nuevas movilizaciones e incluso un paro de actividades.
La exigencia del gremio docente es clara: reforzar la vigilancia, asegurar la presencia institucional y proteger a quienes hoy enseñan bajo riesgo constante. Los educadores hacen un llamado urgente a la prevención antes de que ocurra una tragedia que afecte irreversiblemente a la comunidad educativa del departamento.



