Violencia escolar en Bogotá registra alarmante incremento del 51% durante 2025
Las agresiones físicas contra estudiantes en la capital colombiana presentaron un preocupante aumento del 51 por ciento durante el año 2025, según datos oficiales revelados por concejales de Bogotá. Los reportes formales de violencia escolar ascendieron a 5.802 casos, frente a los 3.830 incidentes documentados en 2024, lo que evidencia una situación crítica en los entornos educativos de la ciudad.
Localidades más afectadas y distribución de casos
El análisis detallado de las cifras muestra que las localidades con mayor número de hechos de hostigamiento fueron Kennedy con 512 casos, seguida por Bosa con 464 registros y Ciudad Bolívar con 462 incidentes. Completan la lista de zonas más afectadas Usme con 438 casos, Suba con 316, San Cristóbal con 300 y Engativá con 285 reportes de violencia escolar.
Estos datos fueron dados a conocer por los concejales Marco Acosta y David Saavedra, quienes basaron su informe en las estadísticas del Observatorio de Convivencia Escolar de Bogotá y del Sistema de Alertas de la Secretaría de Educación. "No estamos hablando de percepciones ni de casos aislados, sino de miles de reportes formales que evidencian violencia, consumo de sustancias psicoactivas, afectaciones a la salud mental y situaciones de alto riesgo dentro de los entornos educativos", afirmó el concejal Acosta durante la presentación de los resultados.
Redes sociales como amplificador de la violencia
Angélica Romero, psicóloga de la Pontificia Universidad Javeriana y directora de Symbiosis Latam, identifica el uso de redes sociales como uno de los factores determinantes en este incremento de violencia escolar. Según explicó la experta, plataformas digitales como TikTok, Instagram o YouTube amplifican la vida privada de los adolescentes y multiplican las posibilidades de humillación pública.
"La dimensión digital hace parte de esta problemática, debido a que la tecnología digital puede intensificar los riesgos tradicionales de la niñez, como el fomento del abuso sexual, la explotación infantil y la pérdida de la privacidad", advierte un informe del Observatorio de Convivencia Escolar de la Secretaría de Educación.
Factores multicausales y perfil de los agresores
La psicóloga Romero atribuye el incremento a una combinación de factores que incluyen:
- Falta de educación emocional tanto en el colegio como en el hogar
- Cambios hormonales propios de la adolescencia
- Condiciones económicas precarias en ciertas zonas de la ciudad
- Modelos familiares de comunicación violenta
- Mayor exposición digital sin supervisión adecuada
En cuanto al perfil de los agresores en los casos de hostigamiento reportados por el Distrito, el 53,57 por ciento corresponde a mujeres, el 35,71 por ciento a hombres y en el 10,71 por ciento de los registros no se tiene información sobre el género. La mayoría de los hechos se presenta entre los 12 y los 18 años, concentrándose el 75 por ciento en la adolescencia.
Situación en 2026 y tipos de agresiones
Los datos preliminares para 2026 muestran que entre el 1 de enero y el 9 de febrero se registraron 24 casos por violencia física y hostigamiento. Del total, el 46,43 por ciento correspondió a agresiones físicas y el 53,57 por ciento a agresiones psicológicas. Suba concentra el 32,14 por ciento de los casos, seguida por Kennedy con el 17,86 por ciento y Usaquén con el 10,71 por ciento.
Entre los agravantes identificados se encuentran:
- Amenazas internas (38,46% de los casos)
- Riñas (23,08%)
- Amenazas externas (15,38%)
- Uso de arma blanca (15,38%)
- Delito informático (7,69%)
Propuestas desde el Concejo y desafíos pendientes
Desde el Concejo de Bogotá se ha planteado la necesidad de implementar estrategias específicas para abordar esta problemática. Los cabildantes Acosta y Saavedra señalaron que "el tránsito de las aulas de apoyo a los salones regulares debe hacerse de forma gradual y estructurada, con planeación clara y suficientes respaldos pedagógicos" para reducir el impacto psicoemocional en los estudiantes y sus familias.
Sin embargo, los concejales advirtieron que la ciudad arrastra rezagos cercanos a 30 años en materia de convivencia escolar y salud mental estudiantil, lo que requiere una intervención integral y coordinada entre todas las entidades responsables.
La situación es particularmente crítica en zonas del suroriente de Bogotá, donde según Romero, "tristemente, en el cinturón de pobreza, usualmente son jóvenes que no tienen una supervisión adecuada durante el día, no tienen jornadas de tiempo completo y el resto del día están sin supervisión", lo que aumenta su vulnerabilidad frente a situaciones de violencia.



