Coordinación interinstitucional: el gran obstáculo para las megaobras de Bogotá
Un panorama que se repite en múltiples puntos de la capital colombiana: obras en ejecución que parecen no avanzar al ritmo esperado. En la intersección de la avenida Primero de Mayo con carrera 68, donde convergen proyectos estratégicos de TransMilenio, el metro y corredores viales, se evidencia una realidad que afecta a más de 1.000 frentes de obra en Bogotá.
El diagnóstico: 85% de problemas por falta de coordinación
De acuerdo con un análisis exhaustivo realizado por la mesa de expertos en movilidad de ProBogotá, que hizo seguimiento al plan de obras y su impacto en el espacio público, el 85 por ciento de las dificultades se presenta en contratos que requieren coordinación con múltiples entidades distritales.
El estudio, que examinó 13 contratos de obra correspondientes a proyectos emblemáticos como la avenida 68, la avenida Ciudad de Cali, la calle 13 y la carrera Séptima, encontró que 11 de estos convenios presentaron demoras cuyo origen se ubica en la "limitada capacidad institucional" para coordinar trabajos y en deficiencias en la gestión predial.
"Estas obras se desarrollan en un contexto donde el contratista cumplió su parte, pero enfrentó dificultades para avanzar por situaciones fuera de su control", señala el informe de ProBogotá con corte a agosto de 2025.
Casos emblemáticos de retrasos
La ejecución de cualquier intervención urbana importante requiere la coordinación de múltiples entidades:
- Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB)
- Secretaría Distrital de Movilidad (SDM)
- Secretaría Distrital de Ambiente (SDA)
- Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP)
- Empresa de Telecomunicaciones de Bogotá (ETB)
La avenida 68, troncal alimentadora del metro de Bogotá, enfrentó problemas prediales y de redes. En enero de 2024, existían demoras en la revisión y aprobación de planes de manejo de tránsito (PMT), mientras que solo se contaba con el 16% de los lotes requeridos para ejecutar el proyecto completo.
Similar situación vivió la avenida Ciudad de Cali, cuyo grupo 4 en la localidad de Kennedy presentó dificultades con la gestión del tránsito y la adquisición de terrenos necesarios. Cerca de la Biblioteca Pública El Tintal Manuel Zapata Olivella, los trabajos se vieron frenados por la falta de aprobación de planes de manejo de tráfico y la carencia de predios esenciales.
Al norte de la ciudad, la avenida Laureano Gómez experimentó siete años de espera hasta su entrega a finales de 2025. Las complicaciones incluyeron retrasos en la construcción del colector Buenavista por parte de la EAAB, agravados por la temporada de lluvias.
Reconocimiento institucional y críticas expertas
Desde el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) reconocen las falencias en coordinación interinstitucional y gestión predial. "Muchos proyectos se estructuraron sin la adquisición de terrenos necesarios y con baja articulación entre entidades", admiten fuentes oficiales, añadiendo que factores externos como la pandemia, aumento en costos de materiales y hallazgos arqueológicos también influyeron.
Stalin Rojas, director del Observatorio de Movilidad de la Universidad Nacional, señala que aunque la coordinación interinstitucional puede ser un factor de retraso, esto no excusa a contratistas ni planificadores: "Esto es previsible y debería haber un plan de mejoramiento ante este riesgo. Tanto en la formulación de pliegos se debió advertir esta situación, como los contratistas debieron hacer planes de mitigación".
Darío Hidalgo, profesor de Transporte y Logística de la Pontificia Universidad Javeriana, explica que los procesos de adquisición predial enfrentan situaciones particulares complejas: "Cada predio puede tener problemas de titulación o herencias sin resolver, extendiendo los tiempos durante meses e incluso años".
Estrategias para mejorar
El IDU ha implementado medidas para evitar futuros retrasos:
- Gestión predial anticipada: Iniciar proyectos con mínimo el 80% del área disponible. Para la calle 13, en tramos 3 al 7 ya se cuenta con más del 68%, con meta de comenzar obras con cerca del 100%.
- Coordinación reforzada: Creación de la Comisión Intersectorial liderada por el alcalde Carlos Fernando Galán, que incluye al IDU, UMV, Secretaría de Ambiente, Secretaría de Movilidad y Acueducto, entre otras.
Según el Distrito, esta comisión ha permitido destrabar decisiones que antes tomaban más tiempo. La aprobación de planes de manejo de tránsito se redujo de 270 a aproximadamente 29 días, mientras que las respuestas de empresas de servicios públicos bajaron de 95 a unos 25 días.
Sin embargo, el profesor Hidalgo advierte: "Es un poco menos efectivo lo que está haciendo la administración de Galán frente a lo que hacía la administración de Claudia López en la coordinación interinstitucional. Es un tema para fortalecer".
La transformación de estas causas estructurales se presenta como el principal desafío para una ciudad que busca modernizar su infraestructura mientras enfrenta la complejidad de coordinar múltiples actores institucionales en cada proyecto de gran envergadura.



