Un sistema planetario único desafía las teorías astronómicas
Un equipo internacional de astrónomos, liderado por la Universidad de Warwick en el Reino Unido, ha realizado un descubrimiento revolucionario que pone en tela de juicio las convenciones establecidas sobre la formación de planetas alrededor de las estrellas. El sistema, denominado LHS 1903, presenta una configuración inédita que ha sorprendido a la comunidad científica.
Una configuración inesperada que rompe moldes
Hasta ahora, las observaciones de la Vía Láctea y nuestro propio sistema solar sugerían un patrón constante: los planetas rocosos y densos se ubican cerca de la estrella, mientras que los gigantes gaseosos se forman en las regiones exteriores, más frías. Sin embargo, los datos obtenidos mediante el satélite CHEOPS de la Agencia Espacial Europea revelan que LHS 1903 ha invertido este orden de manera drástica.
En este sistema, se ha identificado un pequeño planeta rocoso situado en el borde exterior, precedido por dos gigantes gaseosos y otro mundo rocoso interno. Este hallazgo, publicado recientemente en la prestigiosa revista Science, obliga a los científicos a replantearse los pilares fundamentales de la astronomía planetaria.
Explicaciones y teorías revisadas
Thomas Wilson, profesor del departamento de Física de la Universidad de Warwick y autor principal del estudio, explica que "este extraño desorden lo convierte en un sistema único, formado de dentro hacia fuera". Los modelos tradicionales sostienen que la radiación estelar barre las atmósferas gaseosas de los planetas cercanos, dejando solo núcleos sólidos, mientras que el gas se acumula en las afueras.
Para explicar la existencia de este intruso rocoso exterior, los investigadores han descartado teorías de colisiones o intercambios de posición. En su lugar, proponen un proceso de formación planetaria de "dentro a fuera", donde los planetas no nacieron simultáneamente, sino de forma secuencial.
Un entorno agotado de gas
Según esta hipótesis, a medida que cada planeta evolucionaba, consumía el polvo y el gas circundantes, dejando a los mundos exteriores en un entorno diferente. Wilson añade que "para cuando se formó este último planeta exterior, es posible que el sistema ya se hubiera quedado sin gas, un elemento vital para el crecimiento de los gigantes".
Maximilian Günther, científico del proyecto CHEOPS, destaca que este descubrimiento es precisamente la pieza del rompecabezas que la misión buscaba encontrar para resolver los misterios de la evolución planetaria. Isabel Rebollido, investigadora de la ESA, señala que "históricamente, nuestras teorías se basan en lo que vemos en nuestro sistema solar. Al descubrir sistemas de exoplanetas cada vez más diversos, empezamos a revisar estas teorías".
Implicaciones para la ciencia astronómica
Este hallazgo no solo representa un avance significativo en la comprensión de la formación planetaria, sino que también subraya la importancia de continuar explorando el universo con herramientas avanzadas como CHEOPS. La diversidad de sistemas estelares descubiertos recientemente está impulsando una revisión profunda de las teorías científicas establecidas.
- El sistema LHS 1903 desafía el patrón tradicional de formación planetaria.
- Los astrónomos proponen un modelo de formación secuencial de "dentro a fuera".
- Este descubrimiento podría ser la primera prueba de un planeta formado en un entorno agotado de gas.