La Universidad Externado de Colombia: 140 años de resistencia y pensamiento crítico
Externado de Colombia: 140 años de resistencia y pensamiento crítico

Los orígenes turbulentos de una institución educativa

En el año 1884, bajo el marco de la Constitución de 1863, surgió una intensa disputa por la presidencia del Estado Soberano de Santander. El entonces Presidente de la República, Rafael Núñez, decidió enviar tropas para mediar en el conflicto, una acción que enfureció al radicalismo político, que la consideró una intromisión inadmisible del gobierno central en los asuntos internos de un Estado Soberano.

La guerra civil y sus consecuencias

Como respuesta directa, el Estado de Santander declaró la guerra al gobierno nacional, extendiéndose rápidamente la rebelión a los territorios de Boyacá y Tolima. Las tropas radicales lograron tomar control del río Magdalena desde Honda hasta Barranquilla, mientras que el gobierno nuñista, por su parte, estableció una alianza estratégica con el conservatismo.

Así comenzó la Guerra Civil de 1884-1885, un conflicto que culminó con la victoria de las fuerzas nuñistas. En un mitin celebrado en Bogotá el 20 de junio de 1885, el propio Rafael Núñez declaró solemnemente: "la Constitución de 1863 ha dejado de existir".

El nacimiento de una nueva constitución

Efectivamente, el 11 de noviembre de 1885 se reunió en Bogotá un Consejo Nacional Constituyente que redactó la Constitución de 1886. Este nuevo documento se caracterizó por su carácter centralista y confesional, estableciendo específicamente que la educación sería vigilada por el clero católico para preservar los dogmas y la moral religiosa.

La respuesta académica al nuevo orden

Paralelamente, pedagogos y dirigentes del Radicalismo, derrotados en la guerra civil, despojados del poder político y perseguidos por el nuevo régimen, tomaron una decisión fundamental. Liderados por figuras como Santiago Pérez, Salvador Camacho Roldán, Froilán Largacha y Nicolás Pinzón, decidieron preservar el pensamiento radical a través de la creación de una institución educativa.

El modesto comienzo de una gran institución

Así, el 15 de febrero de 1886 -hace exactamente 140 años- nació modestamente la Universidad Externado de Colombia. Sus primeras instalaciones consistieron en tres salones tomados en arriendo en el segundo piso del viejo edificio "Galerías", ubicado donde hoy se encuentra la alcaldía de Bogotá D.C.

El nombre "Externado" señalaba desde el principio su carácter distintivo: una educación abierta, no enclaustrada y, fundamentalmente, no confesional, en contraste directo con el modelo educativo impuesto por la nueva constitución.

140 años de desafíos y resistencia

A lo largo de sus 14 décadas de existencia, la Universidad Externado de Colombia ha enfrentado numerosas persecuciones y atropellos. En 1888, apenas dos años después de su fundación, el Gobierno intentó cerrarla utilizando como base la infame "Ley de los caballos".

Tres años después, en 1891, el entonces Presidente de la República, Carlos Holguín, ordenó al Ejército "sitiar al Externado", impidiendo que cualquier persona pudiera entrar o salir de sus instalaciones educativas.

La tragedia del Palacio de Justicia

Cuatro décadas atrás, en 1985, la institución sufrió una de sus pérdidas más dolorosas cuando destacados exalumnos y docentes, que se desempeñaban como magistrados en las altas Cortes, fueron inmolados durante la toma del Palacio de Justicia por el M-19 y la posterior respuesta de la Fuerza Pública.

Un legado de pensamiento crítico

Durante 140 años, el Externado ha mantenido firme su compromiso con la tolerancia, el análisis crítico, el debate racional, pluralista y reflexivo. Desde que sus fundadores encendieron el primer candil académico, este ha sido llevado con altura por sucesivas generaciones de directivos, incluyendo a Nicolás Pinzón, Diego Mendoza, Ricardo Hinestrosa Daza, Fernando Hinestrosa Forero y Juan Carlos Henao.

Hoy, esa antorcha continúa siendo portada dignamente por sus actuales directivos, mientras la institución sigue formando a miles y miles de jóvenes, generación tras generación, manteniendo viva una tradición académica que ha dejado una profunda huella en la historia educativa de Colombia.