Joven wayúu estudia medicina para salvar vidas en su comunidad de La Guajira
Antonio Uriana Jusayú, un joven indígena wayúu originario de la comunidad Lumaa en el municipio de Manaure, La Guajira, representa la tenacidad y el espíritu de superación de su pueblo. Con la firme convicción de estudiar medicina, Antonio salió de su comunidad con un propósito claro: ayudar a mitigar las muertes de hombres, mujeres y niños a causa de enfermedades prevenibles que afectan a su territorio.
"Si yo pude llegar hasta la universidad, otros de mi comunidad también pueden, no importa de dónde venimos sino hacia dónde queremos ir; yo quiero volver a Manaure ya siendo médico para poder servirle a mi gente", expresó el estudiante wayúu de medicina, destacando su compromiso con el desarrollo y bienestar de su pueblo.
Una motivación personal que se convierte en un acto de solidaridad
La historia de Antonio Uriana está marcada por una pérdida personal que impulsó su vocación médica. Según relatan sus familiares, su madre falleció debido a una enfermedad en su comunidad, un evento trágico que transformó el estudio de medicina –algo que para algunos wayúu parecía absurdo o casi imposible– en una acción concreta para evitar más muertes y en su mayor acto de solidaridad.
"Estoy feliz que esté estudiando, que aprenda cosas nuevas, que sea una buena persona", comentó la abuela de Uriana, reflejando el orgullo y apoyo familiar hacia su trayectoria académica.
Un programa universitario que responde a las necesidades sociales de La Guajira
Actualmente, Antonio Uriana está cursando medicina en la Universidad de La Guajira, donde forma parte del primer grupo de jóvenes indígenas que aspiran a convertirse en médicos para contribuir a mejorar el panorama deficiente de atención de salud en el departamento. Esta iniciativa educativa surge como respuesta a las condiciones sociales y sanitarias críticas que enfrenta la población guajira.
"Si tenemos problemas sociales en el departamento, sobre todo con el tema de la salud, hay que preparar a esos muchachos en sus territorios para poderlos traer acá. Este es un impacto social porque con esa facultad de salud vamos a sanar y a salvar vidas de nuestro territorio", afirmó Carlos Robles, rector de la Universidad de La Guajira, subrayando la importancia estratégica del programa de medicina.
La Universidad de La Guajira consolidó recientemente su reconocimiento en la región Caribe al obtener el registro calificado por el Ministerio de Educación Nacional para ofertar el programa de medicina. Este logro institucional no solo fortalece la educación superior en el departamento, sino que también representa una esperanza tangible para comunidades indígenas como la de Antonio Uriana, que históricamente han enfrentado barreras en el acceso a servicios de salud de calidad.
La historia de Antonio Uriana simboliza más que un éxito académico individual; es un testimonio de resiliencia, compromiso comunitario y la búsqueda incansable de soluciones para transformar realidades adversas en oportunidades de vida y bienestar para los pueblos indígenas de Colombia.



