La nueva novela del escritor y periodista Pablo Navarrete, titulada El relojero de la catedral, va más allá de la historia de su personaje principal, Joaquín, quien efectivamente trabajaba como relojero en la Catedral Primada de Colombia, ubicada en el centro de Bogotá. La obra se convierte en una profunda exploración de la historia y los vínculos familiares del propio autor.
El origen de la novela
Según Navarrete, la intención de escribir esta novela comenzó hace aproximadamente seis años. “La iniciativa fundamental era conocer un poco más acerca de Joaquín, el relojero de la Catedral. Quería saber quién era él”, afirmó el autor en una entrevista reciente. Este interés personal lo llevó a investigar no solo la vida de Joaquín, sino también su propia historia familiar, entrelazando ambos relatos.
Una exploración de la memoria
La narrativa de El relojero de la catedral utiliza el oficio de Joaquín como punto de partida para adentrarse en temas como la memoria, el paso del tiempo y las conexiones humanas. La Catedral Primada, un ícono de Bogotá, sirve como escenario central que conecta el pasado y el presente de los personajes. Navarrete, conocido por obras como Plegarias del pueblo muerto: El Aro, demuestra una vez más su habilidad para tejer historias que combinan lo personal con lo histórico.
Relevancia cultural
La novela no solo ofrece una mirada íntima a la vida de un relojero, sino que también invita a reflexionar sobre la importancia de preservar las tradiciones y oficios antiguos en una ciudad en constante cambio. Bogotá, con su riqueza histórica, se convierte en un personaje más dentro de la obra. Los críticos literarios han destacado la capacidad de Navarrete para capturar la esencia de la capital colombiana a través de sus descripciones detalladas y su narrativa envolvente.
El relojero de la catedral ya está disponible en librerías y promete ser una lectura cautivadora para quienes disfrutan de las historias que entrelazan lo personal con lo universal.



