El Festival de Macetas de Cali convoca cada año a familias artesanas que dedican meses a preparar una tradición que va más allá del alfeñique. Esta celebración mantiene vivo uno de los símbolos culturales más representativos de la ciudad, según reporta Itzel Martínez Sarmiento.
Una tradición que se hereda
Hay tradiciones que se aprenden, otras simplemente se heredan. Las macetas de Cali son ambas cosas. Mientras unas familias enseñan a sus hijos a estirar el alfeñique, cortar los ringletes o ensamblar las figuras de colores, otras esperan el 29 de junio para repetir un gesto que ha sobrevivido por generaciones: regalar una maceta como una forma de demostrar cariño.
El arte de las macetas
El proceso artesanal incluye la preparación del alfeñique, una pasta de azúcar que se moldea en figuras coloridas. Los artesanos cortan los ringletes, pequeños palos que sostienen las estructuras, y ensamblan cuidadosamente cada pieza. Este trabajo manual requiere destreza y paciencia, transmitidas de padres a hijos.
Significado cultural
La maceta no es solo un objeto decorativo; es un símbolo de afecto y pertenencia. Regalarla el 29 de junio, día de San Pedro y San Pablo, es una costumbre que refuerza los lazos familiares y comunitarios. El festival reúne a ahijados y padrinos, fortaleciendo el tejido social de Cali y el Valle del Cauca.
Patrimonio vivo
El Festival de Macetas es reconocido como parte del patrimonio cultural de la región. Las familias artesanas, con su dedicación, garantizan que esta expresión tradicional no se pierda. La elaboración de macetas implica semanas de trabajo, desde la preparación del alfeñique hasta el montaje final de las figuras, muchas de las cuales representan animales, flores o motivos religiosos.
Preservación de la tradición
Según los organizadores, el festival no solo promueve la venta de macetas, sino que también educa a las nuevas generaciones sobre la importancia de mantener vivas las costumbres. Los talleres y demostraciones en vivo permiten a los asistentes conocer el proceso artesanal y valorar el esfuerzo detrás de cada pieza.
La cita anual, que tiene lugar en diferentes puntos de la ciudad, atrae a caleños y turistas interesados en adquirir macetas o simplemente en disfrutar de una tradición que combina arte, fe y afecto. Así, el Festival de Macetas se consolida como un evento clave para la identidad cultural de Cali.



