Cuando los directores Simón Mejía y Simón Hernández se unieron para crear un documental sobre el río Magdalena, buscaban mostrar la riqueza musical nacida en sus riberas. "Queríamos hacer una gira de Bomba Estéreo por el río, en un planchón sonoro, para encontrar los sonidos que inspiraron la creación de mi banda", recordó Mejía, fundador de la agrupación musical. Sin embargo, el proyecto evolucionó: "El río mismo nos fue mostrando el camino más cercano para retratarlo a través de las voces de sus músicos y habitantes. Resultó mejor este camino". En conversación con Vea, de El Espectador, detallaron el proceso de realización del documental.
Un equipo de tres directores
A los dos amigos de adolescencia, apasionados por el cine y la música, se les unió Liliana Andrade como codirectora y productora. "Simón y Simón arrancaron en 2018 con la idea; yo me sumo como en 2019. Visitamos muchos lugares buscando personajes, miramos y conocimos mucha gente y muchas historias", explicó Andrade.
Por casi siete años, 'Yuma' se convirtió en el sueño de los tres. Lo sacaron adelante en medio de dificultades de financiación, como suele suceder al hacer cine en Colombia, viajes fructíferos a nivel creativo, pero a veces accidentados. En uno de esos viajes estalló la pandemia y el equipo quedó atrapado, mientras atendían los trabajos que les significaban su sustento.
Desafíos en el territorio
"Tuvimos los problemas que uno encuentra en territorio, que hacen parte del conflicto general en Colombia. Por ejemplo, nos tocó un paro armado, encuentros poco deseados y ver mucha desigualdad. Pero son experiencias que hacen parte del oficio de hacer documentales y se suman al proceso de conocer las profundidades de Colombia", mencionó Simón Mejía sobre lo más complejo de la realización.
"Hicimos seis viajes al río, y desde los primeros recorridos ya habíamos encontrado a los personajes principales de la película", recordó Hernández sobre las cuatro historias que se entrelazan en el material, donde un santero llamado Rafael es el hilo conductor. Hoy, 'Yuma' está listo para recorrer festivales del mundo, pero antes tendrá su premier en el marco del Bogotá Audiovisual Market (BAM) 2026.
El Magdalena, un río para ser sanado
"Que Rafa fuera el personaje que atraviesa las historias fue algo que descubrimos en el camino, después de muchas conversaciones y ensayos en la edición", puntualizó Liliana sobre el santero que, desde que emprende la travesía por la ribera, tiene como misión exorcizar al Magdalena. "Él está más conectado con el río desde el punto de vista espiritual; siente que hay que sanarlo", contó.
"Todos los personajes que se muestran son los que hemos conocido en los últimos años y les hemos hecho seguimiento. Las historias son independientes, son las historias de la gente del río", dijo Liliana, quien recuerda la espontaneidad en la construcción del proyecto. "De manera muy natural fuimos conociendo personajes que viven en pueblos de la ribera. A veces las historias funcionan naturalmente o ves cómo se relacionan; aquí se relacionan súper orgánicamente y todos te hablan del río, de cómo han vivido la vida, la muerte, la violencia, los sonidos, la naturaleza", puntualizó Andrade.
Los músicos del río
"En ese marco encontramos historias de músicos que viven en resistencia o que buscan mantener viva la tradición. Casi siempre en estos espacios encontramos un mundo muy pobre, gente que existe en resistencia total", dijo Hernández sobre Aureliano, Jaider Fernández, Matilde Camacho, Samuel Mármol, Humberto Garizábalo y el Maestro Abundio, los músicos que conocieron a lo largo del recorrido por el río, que cubrió los departamentos de Cesar, Bolívar y Magdalena.
¿Por qué ver 'Yuma'?
Ver el material logrado puede ser una oportunidad para recordar o descubrir el río más importante del país. "Es una manera de conocer Colombia desde otro punto de vista. Le metimos un componente poético, bonito desde la imagen. No es un documental periodístico ni investigativo, es más experiencial, de historias de colombianos como nosotros, solo que viven al lado del río", dice Liliana.
"Ofrece una ventana a la música colombiana (especialmente la cumbia y la tambora, con raíces profundas en el Magdalena y que han trascendido en América Latina), la cultura ribereña y los bailes. Es una forma de conocer la historia de Colombia desde una perspectiva poética y experiencial, mostrando cómo la música se convierte en supervivencia, esperanza y resistencia", piensa Hernández.
"Es una manera de conectarnos y entender una pequeña parte de este río, uno de los símbolos más poderosos de Colombia a nivel ambiental y cultural. También es una experiencia cinematográfica especial a la que dedicamos mucho trabajo", complementó Mejía, quien admite que le hubiera gustado incluir el nacimiento del río en el sur de Colombia, en el Páramo de las Papas. "Es una inquietud personal. Me parece increíble que de una pequeña laguna nazcan inmensos ríos que atraviesan el país y lo transforman. Es el poder del agua en Colombia como conectora de cultura".



