La boda de la cantante Taylor Swift y el jugador de fútbol americano Travis Kelce se ha convertido en el evento más caro del año, con un costo que alcanzó los US$20 millones, según informaron fuentes cercanas a la pareja. La celebración, que tuvo lugar en una exclusiva propiedad en Rhode Island, reunió a más de 200 invitados de élite y contó con un despliegue de lujo sin precedentes.
Detalles de la celebración
La ceremonia se realizó en una mansión frente al mar, decorada con flores exóticas y luces que creaban un ambiente mágico. El vestido de novia de Swift, diseñado por un reconocido modisto italiano, tuvo un valor estimado de US$500.000. Por su parte, Kelce lució un traje a medida valorado en US$100.000. La recepción incluyó un menú de cinco tiempos preparado por un chef con estrella Michelin, y una tarta de siete pisos que costó US$50.000.
Espectáculo musical y seguridad
La pareja contrató a varios artistas de renombre para amenizar la noche, incluyendo una actuación sorpresa de 30 minutos de Swift, que no cobró por su presentación. Sin embargo, el costo de los demás músicos y del equipo de sonido e iluminación sumó cerca de US$2 millones. La seguridad fue otro de los rubros más elevados, con un equipo de 50 guardaespaldas y sistemas de vigilancia avanzados que costaron US$1,5 millones.
Invitados y regalos
Entre los asistentes se encontraban figuras como el actor Ryan Reynolds, la cantante Selena Gómez y el quarterback Patrick Mahomes. Cada invitado recibió un bolso de diseñador valorado en US$5.000 como recuerdo. Además, la pareja donó US$1 millón a una fundación benéfica para niños enfermos, en lugar de recibir regalos.
Según una fuente cercana, citada por el portal TMZ, "Taylor y Travis querían que este día fuera inolvidable para ellos y sus seres queridos, sin reparar en gastos". La boda superó el récord anterior de la celebración más cara del año, que pertenecía a la hija de un magnate indio con un costo de US$15 millones.
Impacto mediático y económico
El evento generó un gran revuelo en redes sociales, con más de 10 millones de publicaciones relacionadas en las primeras 24 horas. La boda también impulsó el turismo en Rhode Island, con un aumento del 20% en reservas hoteleras durante el fin de semana de la celebración. Expertos en eventos estiman que el costo total, incluyendo la decoración, el catering, la seguridad y el entretenimiento, ascendió a US$19,8 millones, acercándose a los US$20 millones reportados.



