Durante años, conseguir un puesto en Wall Street fue considerado el objetivo profesional de miles de jóvenes interesados en las finanzas. Sin embargo, una nueva generación de mujeres está demostrando que existe otro camino: abandonar esas codiciadas carreras para convertirse en creadoras de contenido especializadas en educación financiera.
De Morgan Stanley a creadoras de contenido
Uno de los casos más representativos es el de Jennifer Saarbach y Kristen Kelly, dos exbanqueras de Morgan Stanley que decidieron dejar atrás sus carreras para fundar una empresa multimedia enfocada en acercar el mundo de las finanzas al público general. Amigas desde la infancia, ambas buscaban resolver una dificultad que experimentaron cuando comenzaron sus carreras: entender cómo funcionaba realmente Wall Street antes de entrar a trabajar allí.
Tres años después de iniciar el proyecto, aseguran que los resultados han superado todas sus expectativas. Hoy acumulan más de 500.000 seguidores en redes sociales y su pódcast, The Wall Street Skinny, suma cerca de dos millones de suscriptores y descargas. Además, ofrecen sesiones privadas de asesoría para quienes desean ingresar al sector financiero, con tarifas de hasta US$1.400 por hora, mientras negocian acuerdos comerciales con diversas marcas.
Una carrera en ascenso
Jennifer Saarbach inició su carrera en Lehman Brothers antes de ocupar distintos cargos en Wall Street, hasta alcanzar una vicepresidencia. Actualmente, Saarbach produce contenido sobre entrevistas laborales, explica la jerga utilizada en los mercados financieros y analiza operaciones de inversión inspiradas incluso en series de televisión, acercando temas reservados para especialistas a una audiencia más amplia.
El perfil de estas creadoras es diverso, pero comparten un origen común: todas provienen de instituciones financieras de primer nivel. Sus historias demuestran que la transición de la banca tradicional a las redes sociales no solo es posible, sino que puede ser financieramente más lucrativa.
Ingresos aún mayores
Aunque abandonar un empleo en banca de inversión puede parecer una apuesta arriesgada, varias de estas creadoras aseguran que hoy generan ingresos superiores a los que obtenían en sus antiguas carreras. Ese es el caso de Hannah Sumbera, de 27 años, quien comenzó publicando videos sobre su rutina laboral mientras trabajaba en relaciones con inversionistas dentro del sector de capital privado. Actualmente, proyecta duplicar este año los ingresos anuales que antes oscilaban entre US$250.000 y US$350.000.
Una historia similar protagoniza Kelly He-Sun, exconsultora de Boston Consulting Group y Goldman Sachs. Con 75.000 seguidores, asegura que hoy obtiene mayores ingresos que durante su etapa como consultora, especialmente gracias a la producción de videos promocionales para empresas tecnológicas como OpenAI y Microsoft, que pueden pagarle hasta US$6.000 por una sola publicación.
Mientras tanto, Hannah Zhang, quien abandonó Morgan Stanley en 2019, afirma que durante el primer semestre de este año obtuvo cerca de US$200.000. Esa cifra supera en US$35.000 lo que ganaba en un año completo como analista de banca de inversión.
Nicho que sigue creciendo
El interés por este tipo de contenido aumenta. En junio, las publicaciones etiquetadas con el hashtag #WomenInFinance superaron las 385.000 en Instagram, mientras que las búsquedas en Google relacionadas con el término se duplicaron en 2026. Este crecimiento refleja una demanda creciente de información financiera accesible y cercana, especialmente entre mujeres jóvenes que buscan referentes en el sector.
Las exbanqueras convertidas en influencers no solo comparten consejos prácticos sobre inversiones y ahorro, sino que también desmitifican el mundo de las finanzas, haciéndolo más inclusivo. Su éxito ha inspirado a otras profesionales a considerar esta alternativa, demostrando que la educación financiera puede ser un negocio rentable y con impacto social.



