Si alguna vez ha probado las brevas, seguramente conoce uno de los dulces más tradicionales y apreciados de Colombia. Sin embargo, hay una parte de este árbol que suele pasar desapercibida y que también guarda propiedades y usos sorprendentes: sus hojas.
Mientras los frutos se llevan casi toda la atención, las hojas de la breva o higo han sido aprovechadas durante siglos en distintas culturas, tanto en la cocina como en la medicina tradicional. En este artículo le mostramos por qué estas grandes y aromáticas hojas merecen un lugar especial entre los tesoros más interesantes de esta planta.
Características de las hojas de breva
Las brevas crecen en la higuera, un árbol de la familia de las moráceas conocido científicamente como Ficus carica. Según el Jardín Botánico de Missouri, esta especie ha sido cultivada durante siglos por el valor de sus frutos y su atractivo ornamental. Puede desarrollarse como un arbusto caducifolio de entre 3 y 4,5 metros de altura o alcanzar el porte de un árbol pequeño de hasta 9 metros.
Las hojas de la higuera son grandes, caducifolias y palmeadas, con una longitud que varía entre 10 y 25 centímetros. Presentan entre tres y siete lóbulos profundos e irregulares, con bordes redondeados y ligeramente dentados que les dan una apariencia inconfundible.
De acuerdo con Arbolapp, una iniciativa del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) de España, las hojas de la higuera destacan por su gran tamaño y apariencia característica. Su superficie superior es de color verde intenso y textura rugosa, mientras que la parte inferior es más clara y está recubierta por una fina capa de vellosidades.
Al cortarlas o romperlas, liberan un látex blanco y pegajoso, una sustancia típica de esta especie. Además, desprenden un aroma inconfundible con notas vegetales, amaderadas y ligeramente dulces.
Usos culinarios de las hojas de breva
En la cocina, las hojas de higuera son apreciadas por el aroma que desprenden durante la cocción. Su sabor, ligeramente dulce y herbal, las convierte en un ingrediente ideal para envolver carnes, pescados y quesos, aportando matices aromáticos únicos a las preparaciones. También se emplean como condimento en algunas recetas tradicionales.
Usos medicinales tradicionales
El uso medicinal de la higuera tiene una larga historia. Según investigaciones de Washington College, distintas partes de la higuera —incluidos frutos, raíces y hojas— han sido utilizadas tradicionalmente para tratar problemas digestivos, respiratorios y cardiovasculares. Estudios han identificado compuestos fenólicos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias que podrían proteger las células del daño causado por los radicales libres.
La Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio) de México documenta numerosos usos tradicionales de las hojas de higuera. Se preparan infusiones y cocimientos para aliviar molestias respiratorias, favorecer la digestión, estimular la sudoración y complementar tratamientos caseros relacionados con la diabetes. También se han utilizado externamente para tratar callos, verrugas y afecciones de la piel.
Propiedades nutricionales
Diversos estudios han encontrado que las hojas son ricas en antioxidantes, flavonoides, fibra, vitaminas A, C, E y K, así como minerales como calcio, hierro, magnesio, manganeso y fósforo. También contienen ácidos orgánicos y otros compuestos bioactivos que han sido objeto de investigación por sus posibles beneficios para la salud.
De acuerdo con el Ministerio de Cultura, Deportes y Turismo de Vietnam, en la medicina tradicional las hojas se relacionan con la mejora de la circulación sanguínea, la reducción de la flema, el fortalecimiento del sistema digestivo y el apoyo al control de los niveles de azúcar en sangre.
Infusiones y usos agrícolas
Las hojas secas de higuera se utilizan para preparar infusiones consumidas tradicionalmente en distintos países. Esta bebida es apreciada por su contenido de antioxidantes, vitaminas y compuestos bioactivos, y ha despertado interés científico por su posible papel en la regulación del metabolismo de las grasas y el control del peso corporal. Sin embargo, aunque los resultados preliminares son prometedores, se requieren más estudios para confirmar su eficacia y seguridad en humanos.
En el ámbito agrícola, las hojas y los frutos de la higuera tienen valor como forraje para ganado bovino, caprino, porcino y ovino, ya que aportan nutrientes y complementan la alimentación animal en determinadas regiones.
Precauciones
A pesar de sus múltiples usos, es importante recordar que las hojas de higuera no están exentas de riesgos. Algunas sustancias que contienen pueden provocar irritaciones cutáneas o reacciones de fotosensibilidad en personas sensibles. Se recomienda consultar a un especialista antes de usarlas con fines medicinales.
Si le gusta la cocina y busca nuevos sabores, escríbanos al correo de Tatiana Gómez Fuentes (tgomez@elespectador.com) para compartir su propuesta gastronómica.



