Presión económica e incertidumbre política marcan agenda de juntas directivas en 2026
Presión económica e incertidumbre política marcan juntas 2026

Las condiciones económicas continúan siendo el principal foco de atención para las juntas directivas en Colombia durante 2026, según el estudio Prioridades de las Juntas Directivas 2026, elaborado por EY en Colombia, Brasil, Chile y México. El informe señala que el 79% de los miembros de junta en el país ubica este tema como su prioridad de supervisión más importante.

Entorno complejo y multifactorial

La investigación muestra que las organizaciones operan en un entorno donde variables económicas, políticas, regulatorias, tecnológicas y demográficas interactúan entre sí y condicionan cada vez más la ejecución de las estrategias corporativas. Según EY, estos factores ya no operan de manera aislada y reducen el margen de reacción de las compañías frente a los cambios del entorno.

“Para las Juntas, el riesgo hoy no es la incertidumbre, es seguir decidiendo con supuestos que ya no aplican. Anticiparse exige tiempo real y criterio técnico propio”, afirmó Ximena Zuluaga, presidenta y Country Managing Partner de EY Colombia.

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La economía sigue encabezando la agenda

De acuerdo con el estudio, las condiciones económicas se mantienen en el primer lugar de las prioridades de supervisión de las juntas directivas colombianas. Este resultado está asociado a un escenario caracterizado por presión sobre los márgenes empresariales, mayores costos operativos, encarecimiento del capital y restricciones en el acceso al financiamiento.

EY señala que, aunque los asuntos económicos continúan liderando la agenda corporativa, ya no concentran la atención de manera exclusiva. En 2026, las decisiones empresariales se desarrollan en un contexto donde múltiples factores influyen simultáneamente sobre la capacidad de ejecución de las organizaciones.

La investigación indica que las juntas directivas deben supervisar de forma paralela variables relacionadas con la estabilidad financiera de las compañías, el acceso a recursos para inversión y las condiciones de mercado que afectan las perspectivas de crecimiento. Según EY, la complejidad del entorno actual obliga a los órganos de gobierno a evaluar escenarios en los que los factores económicos se cruzan con cambios regulatorios, transformaciones tecnológicas y dinámicas políticas que pueden modificar las decisiones corporativas.

Los riesgos políticos escalan entre las preocupaciones empresariales

El estudio ubica a los riesgos políticos y geopolíticos como la tercera prioridad de supervisión para las juntas directivas en Colombia. Este tema obtuvo el 70% de las menciones entre los encuestados y alcanzó una posición superior a la observada en el promedio regional.

De acuerdo con EY, este diferencial refleja una mayor sensibilidad del contexto colombiano frente a factores asociados con incertidumbre política, volatilidad regulatoria y el impacto que pueden tener las decisiones de política pública sobre el entorno empresarial.

La firma destaca que, mientras en el promedio regional los riesgos políticos y geopolíticos no figuran entre los tres principales temas de atención para las juntas directivas, en Colombia estos asuntos han ganado relevancia dentro de las discusiones estratégicas.

El estudio relaciona este resultado con un año marcado por el ciclo electoral y por una agenda de reformas con incidencia sobre distintos sectores económicos, elementos que incrementan la atención de los órganos de gobierno sobre el entorno institucional y regulatorio.

“La diferencia en 2026 no está en identificar los riesgos, sino en cómo se toman decisiones cuando varios impactan al mismo tiempo. Para las Juntas Directivas, el desafío ya no es priorizar temas, sino decidir con qué supuestos de capital, mercado y crecimiento están gobernando sus organizaciones”, señaló Zuluaga.

Tecnología e innovación, una prioridad con desafíos de supervisión

La innovación y las tecnologías en evolución se consolidaron como la segunda prioridad para las juntas directivas colombianas, con un 70% de menciones. El estudio muestra que estos temas se han posicionado entre los asuntos centrales de la agenda corporativa debido a su incidencia sobre la competitividad y la transformación de los negocios.

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No obstante, la investigación identifica diferencias entre la importancia estratégica que las juntas asignan a la tecnología y las capacidades disponibles para supervisar estos procesos desde los órganos de gobierno.

Los resultados indican que solo el 25% de los miembros de junta cuenta con conocimientos especializados en inteligencia artificial. Adicionalmente, el 30% depende exclusivamente del equipo ejecutivo para supervisar este frente, mientras que apenas el 7% prevé incorporar perfiles expertos en el corto plazo.

Según EY, la tecnología se ha convertido en una prioridad declarada para las organizaciones, pero la capacidad para gobernarla estratégicamente no ha avanzado al mismo ritmo. La firma señala que esta situación plantea desafíos para la supervisión de procesos que cada vez tienen mayor impacto sobre los modelos de negocio.

Ciberseguridad, cambio climático y talento presentan las mayores brechas

El estudio también analiza la distribución del tiempo que los miembros de junta dedican a distintos temas de supervisión. Los resultados muestran que los asuntos tradicionales, como las condiciones económicas y la asignación de capital, reciben niveles de atención que los propios directores consideran suficientes o incluso superiores a los requeridos.

Sin embargo, las mayores brechas aparecen en temas vinculados con la competitividad futura de las organizaciones. La ciberseguridad encabeza esta lista: el 48% de los miembros de junta considera que dedica menos tiempo del necesario a este frente.

La investigación señala además que el 47% percibe una dedicación insuficiente a asuntos relacionados con el cambio climático. En el caso del talento, esta percepción alcanza el 40%, mientras que en innovación tecnológica llega al 39%.

Para EY, estos resultados evidencian una diferencia entre las prioridades que más condicionarán el desempeño futuro de las organizaciones y el tiempo que actualmente reciben dentro de las agendas de supervisión. La firma sostiene que la brecha identificada no es tecnológica sino de gobernanza, al existir una diferencia entre aprobar inversiones en tecnología y supervisar si estas están transformando efectivamente el modelo de negocio.

El envejecimiento poblacional redefine la demanda

Entre los hallazgos del estudio también aparece el envejecimiento poblacional como una variable con efectos directos sobre las decisiones empresariales. El 43% de los miembros de junta en Colombia anticipa que su impacto más significativo se reflejará en la evolución del diseño y la demanda de productos y servicios.

La proporción supera las respuestas relacionadas con efectos sobre talento, estructura laboral o bienestar, lo que sitúa a esta tendencia demográfica como un elemento asociado principalmente a transformaciones del mercado.

Según EY, el envejecimiento poblacional no constituye únicamente un asunto de gestión interna. La firma señala que se trata de una fuerza que redefine el mercado al que sirven las organizaciones y que debe incorporarse en las decisiones relacionadas con portafolios de productos y estrategias de crecimiento.

La investigación destaca que los cambios demográficos comienzan a ocupar un espacio cada vez más visible dentro de las discusiones corporativas, debido a su capacidad para modificar los patrones de consumo y la demanda de bienes y servicios en distintos sectores de la economía.

Los hallazgos del estudio muestran que las juntas directivas en Colombia distribuyen su atención entre variables económicas, tecnológicas, políticas y demográficas que influyen de manera simultánea sobre las decisiones empresariales y la supervisión estratégica de las organizaciones durante 2026.