Condenan a Eduardo Bolsonaro a 4 años de cárcel por coacciones
Condenan a Eduardo Bolsonaro a 4 años de cárcel

El exdiputado Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, fue condenado este martes a cuatro años y dos meses de cárcel por el Tribunal Supremo de Brasil por coacciones a la justicia. La sentencia se debe a sus gestiones ante el Gobierno de Estados Unidos para que impusiera sanciones contra Brasil.

Detalles de la condena

Además de la pena de prisión, que se cumplirá en régimen semiabierto, la alta corte le impuso una multa de 100 salarios mínimos, equivalentes a 162.100 reales (unos 31.700 dólares). Los cuatro jueces de la Primera Sala del Tribunal Supremo votaron de forma unánime por la condena. Eduardo Bolsonaro, quien reside en Estados Unidos desde el año pasado, no estuvo presente en la audiencia.

La condena implica automáticamente la inhabilitación política por ocho años. Bolsonaro perdió su acta de diputado el pasado diciembre por exceso de faltas a las sesiones de la Cámara baja.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

Argumentos del tribunal

El magistrado Alexandre de Moraes, juez instructor del caso, afirmó que el propio Eduardo Bolsonaro admitió haberse trasladado a Estados Unidos en 2025 con el objetivo de gestionar sanciones contra los jueces que procesaban a su padre, para evitar una eventual condena. El expresidente Jair Bolsonaro fue condenado en septiembre pasado a 27 años de prisión por tramar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022.

De Moraes exhibió videos de declaraciones y entrevistas donde el exdiputado se refiere a las gestiones realizadas en Washington para promover sanciones contra Brasil y contra los jueces de la Suprema Corte. "Las amenazas se concretaron mediante sanciones contra magistrados de esta Corte, contra el procurador general de la República y contra Brasil, a través de aranceles", afirmó el juez.

Defensa y reacciones

Los jueces rechazaron las solicitudes de nulidad del proceso presentadas por la defensa de Bolsonaro, que alegó parcialidad del magistrado y deficiencias en la notificación. El defensor público Esdras dos Santos Carvalho, abogado de oficio designado, negó las acusaciones al sostener que Bolsonaro se limitó a ejercer una "interlocución política" ante el Gobierno de EE. UU. Carvalho recalcó que el exdiputado "no tuvo ningún poder de decisión sobre la política exterior estadounidense" y no usó violencia o amenazas graves, requisitos del delito de coacción. La tesis fue rechazada por los jueces, que interpretaron que la víctima fue el sistema judicial brasileño.

Contexto

Eduardo Bolsonaro se instaló en Estados Unidos en febrero de 2025 para estrechar vínculos con la Administración del presidente Donald Trump. El año pasado, el Gobierno estadounidense impuso sanciones a varios magistrados del Tribunal Supremo brasileño que juzgaron a Jair Bolsonaro, y Washington justificó aranceles a Brasil en el proceso judicial, que Trump calificó de "caza de brujas".

El hijo del expresidente y hermano del senador y aspirante presidencial Flávio Bolsonaro permanece en EE. UU., por lo que no participó presencialmente en el juicio y estuvo representado por un abogado de oficio. El juicio se desarrolló en la Primera Sala del Tribunal Supremo, integrada por cuatro jueces de perfil progresista, entre ellos Cristino Zanin, exabogado de Lula, y Flávio Dino, exministro en el Gobierno de Lula.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar