El tifón Bavi ha causado estragos en su paso por Filipinas, donde al menos 15 personas perdieron la vida debido a deslizamientos de tierra provocados por las intensas lluvias. Este viernes, el ciclón se dirige hacia Taiwán, donde más de 2.000 personas ya han sido evacuadas en previsión de uno de los tifones más poderosos que han amenazado la isla en las últimas décadas.
Impacto en Filipinas y Mindanao
En Filipinas, dos deslizamientos de tierra ocurridos en la isla de Mindanao, exacerbados por las lluvias del tifón, dejaron un saldo de 15 fallecidos y seis desaparecidos, según informaron las autoridades locales. Las operaciones de búsqueda y rescate continúan en las zonas afectadas.
Taiwán se prepara para el impacto
Se espera que Bavi azote el norte y el este de Taiwán entre el viernes y el sábado, así como las remotas islas del suroeste de Japón, antes de tocar tierra en China. En la ciudad portuaria de Keelung, una de las áreas más vulnerables, los residentes se han abastecido de alimentos, reforzado ventanas y colocado sacos de arena frente a sus comercios.
Chang Shih-huo, de 76 años, dueño de una tienda en Keelung, comentó a la AFP: "Dicen que va a ser enorme, claro que da miedo. Tenemos reservas de fideos instantáneos, pan y otros productos de este tipo. En cuanto el viento y la lluvia empiecen a arreciar de verdad, tendremos que cerrar la tienda".
Características del tifón y trayectoria
Bavi golpeó Guam y las Islas Marianas del Norte el lunes como supertifón, pero perdió intensidad y fue degradado a tifón mientras avanzaba por el océano Pacífico. Este viernes, sus vientos alcanzaban los 155 kilómetros por hora, con ráfagas de hasta 190 km/h, según la Administración Central de Meteorología de Taiwán (CWA).
Wang Ping-hsiang, meteorólogo de la CWA, explicó a la AFP: "Se prevé que el tifón siga debilitándose porque las condiciones ambientales no le son favorables". Sin embargo, con vientos fuertes que se extienden hasta 380 kilómetros, Bavi podría convertirse en el tifón de mayor extensión que golpea Taiwán en más de 30 años.
Cierres y evacuaciones en Taiwán
Muchas escuelas y comercios cerraron este viernes en el norte y este de la isla, mientras cientos de vuelos fueron cancelados. En Keelung, los mercados se llenaron de residentes buscando provisiones. Penny Pan, de 48 años, propietaria de un restaurante, dijo a la AFP mientras su esposo colocaba sacos de arena: "Lo que están viendo ahora es algo que no hemos vivido en diez años".
Los meteorólogos prevén que Bavi deje hasta casi un metro de lluvia, lo que aumenta el riesgo de inundaciones y deslizamientos de tierra. Más de 2.000 personas fueron evacuadas, principalmente en el condado montañoso de Hualien, en el este de Taiwán, donde las autoridades vigilan dos represas. El presidente taiwanés, Lai Ching-te, pidió a los habitantes de las zonas más expuestas mantenerse en "máxima alerta". Unos 28.000 militares, junto con maquinaria, equipos y vehículos, permanecen preparados para intervenir en caso de emergencia.
Japón y China en alerta
En Japón, en las remotas islas Sakishima, algunas escuelas y oficinas cerraron ante la llegada del tifón. Masaru Nakamura, empleado de un hotel en la isla de Miyako, explicó a la AFP: "Hemos cubierto los objetos con redes para evitar que salgan volando". Se espera que Bavi llegue al este de China durante el fin de semana. China ya sufrió esta semana fuertes tormentas en el sur y el centro, que dejaron al menos 39 muertos, provocaron el desbordamiento de decenas de ríos y causaron el colapso de una presa.
Contexto climático
Los océanos registraron en junio su temperatura más alta desde que existen registros, según el Servicio Marino Copernicus de la Unión Europea. El calentamiento de los océanos favorece la intensificación de los ciclones tropicales y aporta más humedad, que puede traducirse en lluvias más intensas.



