Una jornada de aventura al aire libre terminó en tragedia en Brasil. Una mujer perdió la vida tras caer desde una altura aproximada de 30 metros mientras se alistaba para participar en una actividad de rápel. La víctima fue identificada como Rosemary Suzart García, de 59 años.
Detalles del accidente
El accidente ocurrió el domingo en las Grutas do Spar, una zona reconocida por la práctica de senderismo y deportes de aventura en el municipio de Maricá, en el estado de Río de Janeiro. La mujer formaba parte de un grupo de 15 excursionistas que recorrían el sector antes de iniciar la actividad de rápel. Según las primeras versiones, en un momento del recorrido, ella se separó temporalmente del grupo para dirigirse hacia un sendero que conduce a un mirador natural.
De acuerdo con los reportes preliminares, García habría perdido el equilibrio cuando intentaba aplicarse repelente para insectos. Al levantar una de sus piernas, resbaló con el pie que permanecía apoyado y se precipitó por una zona rocosa. El guía encargado de la actividad intentó evitar la caída y, según su testimonio, alcanzó a sujetar a la mujer cuando empezó a perder estabilidad, pero no pudo detenerla. El guía logró salvarse al aferrarse a una raíz que sobresalía de la montaña.
Investigación en curso
Las autoridades indicaron que la víctima ya contaba con todo el equipo de protección requerido para el rápel, como casco y guantes. Sin embargo, el accidente ocurrió antes de que iniciara formalmente la actividad deportiva. La emergencia fue reportada a los bomberos hacia las 10:44 de la mañana del domingo. Pese a la rápida movilización de los equipos de rescate, al llegar confirmaron que la mujer había fallecido a causa de las graves lesiones sufridas en la caída.
El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Forense de São Gonçalo, mientras la Policía Civil abrió una investigación para esclarecer las circunstancias exactas del accidente. Las autoridades buscan determinar si existieron factores adicionales que influyeron en la caída. La Alcaldía de Maricá precisó que el sitio donde ocurrió la tragedia es una propiedad privada y aclaró que no tiene competencia para autorizar ni supervisar las actividades de rápel en ese sector.



