Como parte de la estrategia de preparación frente al fenómeno de El Niño, que ya comenzó, el Gobierno Nacional publicó un listado con los 10 departamentos que, de acuerdo con sus análisis, tienen mayor probabilidad de experimentar condiciones secas durante este evento climático. La clasificación toma como referencia el comportamiento registrado durante el episodio de El Niño de 2023-2024, que el Ideam catalogó entre fuerte y muy fuerte, y busca orientar las acciones preventivas en las zonas más vulnerables.
Departamentos identificados
Los departamentos identificados son Cundinamarca, Antioquia, Boyacá, Santander, Huila, Atlántico, Tolima, Bolívar, Magdalena y Casanare. En estas regiones, las autoridades prevén un mayor riesgo de condiciones secas. Esto se ha asociado en el pasado con un posible incremento en la probabilidad de incendios forestales en algunas zonas, efectos que podrían intensificarse si el fenómeno evoluciona como lo proyectan los modelos climáticos.
Recomendaciones del Gobierno
Por ello, el Gobierno hizo un llamado a los habitantes de estos departamentos para que consulten el nivel de alerta vigente en su municipio a través del Ideam y activen desde ahora sus planes de preparación. Entre las principales recomendaciones están hacer un uso eficiente del agua, mantenerse informados a través de los boletines oficiales, evitar las quemas y reportar de manera oportuna cualquier conato de incendio.
Inicio oficial del fenómeno
Hay que recordar que el Ideam anunció el pasado 11 de junio el inicio oficial del fenómeno de El Niño en Colombia, luego de que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmara que el evento ya se había consolidado en el océano Pacífico tropical. De acuerdo con las proyecciones de las autoridades ambientales y científicas, existe una alta probabilidad de que el fenómeno se fortalezca durante el segundo semestre de 2026 y se prolongue incluso hasta comienzos de 2027. Incluso, el Ministerio de Ambiente advirtió que, de concretarse este escenario, podría convertirse en uno de los episodios de El Niño más intensos registrados desde 1950.
Impactos esperados
Las autoridades han advertido que el fenómeno favorecerá una disminución de las lluvias, especialmente en las regiones Caribe, Andina y Pacífica, además de un aumento de las temperaturas, una reducción en los caudales de los ríos y los niveles de los embalses. Esto podría afectar el abastecimiento de agua, la producción agrícola, la generación de energía hidroeléctrica y aumentar el riesgo de incendios forestales y de deterioro de la calidad del aire, razón por la cual el Gobierno insiste en que tanto las entidades territoriales como la ciudadanía adopten medidas de preparación desde ahora.



