El fenómeno de El Niño ya es una realidad desde el 11 de junio, cuando el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) informó que las condiciones asociadas al evento climático ya están presentes en el océano Pacífico ecuatorial. Esto marcó un inicio tres meses antes de lo previsto, según los reportes de la entidad, aunque análisis climáticos previos ya advertían una alta probabilidad de que el fenómeno se anticipara.
Probabilidad de intensidad muy fuerte
De acuerdo con los análisis de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe un 96% de probabilidad de continuidad de condiciones asociadas al fenómeno durante el trimestre noviembre-diciembre-enero, así como un 63% de probabilidad de que alcance una intensidad muy fuerte en ese mismo periodo.
El fenómeno suele provocar menos lluvias, temperaturas más altas y sequías en el país, especialmente en las regiones Andina y Caribe. Por estos motivos, aumenta el riesgo de incendios forestales, disminuyen los niveles de los embalses y se dificulta el abastecimiento de agua y la generación de energía hidroeléctrica.
Alerta temprana nacional y análisis de Esri Colombia
El Gobierno activó una alerta temprana nacional para coordinar la preparación de las entidades y reducir los impactos del evento climático, con medidas como el fortalecimiento del monitoreo del clima y la coordinación con gobernaciones y alcaldías.
En medio de este panorama, Esri Colombia realizó un análisis con base en información geográfica de las precipitaciones en los departamentos, y definió qué zonas serán las más afectadas en los próximos meses.
Reducción de lluvias desde mayo
Según el análisis de Esri, desde el periodo comprendido entre el 30 de mayo y el 27 de junio ya se registraban varias zonas con disminuciones en la precipitación de más del 50% en promedio. Los departamentos con mayores áreas de impacto eran Tolima, Huila, Norte de Santander y La Guajira. Otros con caídas más moderadas fueron Antioquia, Santander, Magdalena y Bolívar.
Entre el 27 de junio y el 27 de julio se prevén reducciones mucho más marcadas. Varias zonas de la costa Caribe apuntarían a una disminución superior al 80%, con focos en Bolívar, Atlántico, Magdalena, Cesar y La Guajira. Otros focos de comportamiento similar se pronosticaron en Norte de Santander, Boyacá, Cundinamarca, Tolima, Huila, Valle del Cauca, Cauca, Antioquia y Vaupés.
Proyecciones para agosto y septiembre
Para el periodo entre el 24 de julio y el 20 de agosto, se proyectó un mantenimiento de las alteraciones más importantes en los departamentos ya mencionados y la expansión de caídas más leves en otros departamentos donde antes no se pronosticaban efectos. Según el análisis, se presentarían reducciones de menos del 50% en Chocó, Nariño, Putumayo, Amazonas, Guainía, Vichada, Arauca, Córdoba y los departamentos del Eje Cafetero. Entre estos, algunos puntos de mayor impacto se esperan en Nariño y Caldas.
En el periodo entre el 20 de agosto y el 17 de septiembre se espera una concentración mucho mayor del fenómeno en el sur del país. Para entonces se prevé una ligera recuperación de las precipitaciones en gran parte de la costa Caribe, y zonas de afectación mucho más amplias en Tolima, Huila, Valle del Cauca, Cauca y Nariño, con reducciones de más del 80% en las lluvias. Además, se proyecta una expansión del fenómeno en áreas de Caquetá, Amazonas, Guaviare, Vaupés y Guainía.
Recuperación parcial en octubre
Entre el 17 de septiembre y el 14 de octubre, se espera una leve recuperación en gran parte del país, con mantenimiento de focos de bajas precipitaciones sobre todo en Tolima, Huila, Norte de Santander y La Guajira.
Zonas de especial interés
Esri estableció zonas de especial interés. La primera es La Guajira, donde se espera un impacto ininterrumpido durante los meses analizados. En promedio, se prevén reducciones entre el 40 y el 60% en las precipitaciones entre junio y octubre, con puntos de mayor impacto al norte del departamento.
Norte de Santander también mantendrá una caída constante en sus lluvias. Aunque en promedio de todos los meses se espera una disminución del 50%, habrá puntos de afectación mayor al norte y el centro del departamento.
Entre Cundinamarca y Boyacá se esperan también importantes reducciones durante todos los meses analizados. El norte de Cundinamarca y las zonas de Boyacá cercanas a Tunja, Duitama y Sogamoso serían los puntos con mayores disminuciones en las lluvias.
Los departamentos de Huila, Tolima, Cauca y Valle del Cauca también comparten una zona de interés. Se esperan afectaciones mucho más pronunciadas en Huila y Cauca, en las cercanías de sus respectivas capitales.
La última zona de interés está entre Guaviare y Vaupés, con puntos de impacto focalizados en el área limítrofe entre ambos departamentos.



