La confianza de los consumidores en Colombia mejoró en mayo, según la Encuesta de Opinión del Consumidor de Fedesarrollo, al ubicarse en 17,8 %, frente al 13,7 % registrado en abril. El dato central está en que el avance no respondió a una mejora de las condiciones económicas actuales, sino al aumento de las expectativas de los hogares, un componente clave para entender cómo ven los consumidores el panorama de los próximos meses.
Expectativas impulsan la confianza del consumidor
La directora ejecutiva de Fedesarrollo, Marcela Meléndez, explicó que el aumento mensual de la confianza estuvo explicado principalmente por el comportamiento del Índice de Expectativas del Consumidor. “El aumento en la confianza de los consumidores frente al mes pasado se debe a un incremento de 6,8 puntos porcentuales en el Índice de Expectativas del Consumidor y a una caída de 0,1 puntos porcentuales en el Índice de Condiciones Económicas”, señaló.
Ese contraste marca el eje de la medición de mayo. Mientras el Índice de Expectativas del Consumidor pasó de 19,9 % en abril a 26,7 % en mayo, el Índice de Condiciones Económicas bajó levemente de 4,5 % a 4,4 %. Es decir, los hogares mejoraron su percepción sobre el futuro, pero no reportaron un avance equivalente sobre su situación económica presente.
El dato es relevante porque el ICC suele leerse como una señal del ánimo de los consumidores frente a la economía. Sin embargo, la desagregación permite observar que el repunte estuvo concentrado en las expectativas. En términos prácticos, la encuesta muestra consumidores más optimistas hacia adelante, aunque las condiciones actuales permanecen casi sin cambios frente a abril.
Condiciones económicas se mantienen casi estables
El Índice de Condiciones Económicas mide la percepción de los consumidores sobre su situación actual. En mayo, este componente registró una caída marginal de 0,1 puntos porcentuales frente al mes anterior. La variación fue pequeña, pero suficiente para mostrar que el aumento general de la confianza no se explica por una mejora en ese frente.
En cambio, el Índice de Expectativas del Consumidor tuvo un avance más marcado, con un aumento de 6,8 puntos porcentuales. Fedesarrollo atribuyó a este componente el impulso principal del ICC. Así, el resultado de mayo refleja una encuesta en la que los consumidores ven con mejor ánimo el futuro económico, aunque la evaluación del presente se mantiene prácticamente igual.
Este comportamiento también ayuda a precisar la lectura para hogares, empresas y analistas. Para los hogares, el dato indica una mejora en la percepción hacia adelante. Para los comercios y sectores asociados al consumo, la encuesta puede ser una señal relevante de intención y disposición, aunque el material no permite concluir efectos directos sobre ventas o decisiones efectivas de compra.
Confianza aumentó en los tres niveles socioeconómicos
Fedesarrollo informó que, frente a abril, la confianza de los consumidores aumentó en los tres niveles socioeconómicos. Según la infografía de la encuesta, el nivel alto pasó de -13,5 % en abril a 6,8 % en mayo, con una variación de 20,3 puntos porcentuales, el mayor incremento entre los grupos reportados.
En el nivel medio, el indicador pasó de 13,3 % a 17,5 %, lo que representa un aumento de 4,2 puntos porcentuales. En el nivel bajo, la confianza subió de 17,2 % a 19,0 %, con una variación de 1,8 puntos porcentuales. Estos resultados muestran una mejora generalizada por segmentos, aunque con diferencias en la magnitud del avance.
La lectura por niveles socioeconómicos permite observar que el mayor cambio se presentó en el segmento alto, que dejó terreno negativo y pasó a un balance positivo. En los niveles medio y bajo, el indicador también aumentó, pero de forma más moderada. La encuesta no entrega en el material suministrado causas específicas para cada segmento.
Bucaramanga lideró el aumento entre ciudades
Por ciudades, Fedesarrollo señaló que la confianza de los consumidores aumentó en tres de las cinco ciudades analizadas frente al mes anterior. La infografía destaca que Bucaramanga fue la ciudad con mayor incremento del ICC, al pasar de 4,0 % en abril a 36,1 % en mayo.
Ese resultado representa un aumento de 32,1 puntos porcentuales para Bucaramanga, el salto más alto reportado en el material entregado. La encuesta no detalla en el comunicado cuáles fueron las otras ciudades con aumento ni las razones detrás del comportamiento específico de cada una, por lo que el dato debe presentarse como un resultado descriptivo de la medición.
El comportamiento regional añade un elemento de interés a la encuesta, porque muestra que la mejora de la confianza no fue uniforme en todas las ciudades analizadas. En el caso de Bucaramanga, el avance fue el más visible dentro de la información publicada por Fedesarrollo para mayo.
Mejora la disposición a comprar vivienda, bienes durables y vehículos
La encuesta también reportó avances en la disposición a comprar vivienda, bienes durables y vehículo frente a abril. En vivienda, el indicador pasó de -36,4 % en abril a -27,5 % en mayo, una mejora de 8,9 puntos porcentuales, aunque todavía se mantiene en terreno negativo.
En bienes durables, la disposición a comprar pasó de 3,3 % a 5,8 %, con un aumento de 2,5 puntos porcentuales. En vehículos, el indicador subió de -33,0 % a -21,2 %, una mejora de 11,8 puntos porcentuales. Este fue el mayor avance entre las tres categorías de compra reportadas en la infografía.
Estos datos complementan la lectura central de la encuesta. Aunque las condiciones económicas actuales no mejoraron, la mayor confianza por expectativas coincide con una mejor disposición a realizar compras de alto valor o bienes aplazables. No obstante, vivienda y vehículos continúan con balances negativos, lo que muestra que la mejora mensual no implica necesariamente una intención mayoritaria positiva.
En conjunto, la Encuesta de Opinión del Consumidor de mayo muestra un avance del ICC hasta 17,8 %, impulsado por mejores expectativas y no por una mejora en las condiciones económicas actuales. La clave del resultado está en esa diferencia: los consumidores se muestran más optimistas sobre lo que viene, mientras su percepción del presente económico se mantiene prácticamente estable.



