Desastres naturales reducen hasta 0,7% el PIB de países afectados según FMI
Desastres naturales reducen hasta 0,7% el PIB: FMI

Los desastres naturales provocan caídas de hasta el 0,7% en el Producto Interno Bruto (PIB) de los países afectados durante el primer año posterior al evento, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). El impacto es más severo en naciones de bajos ingresos, donde la reducción del PIB real per cápita puede acercarse al 1%.

Fortaleza institucional, clave frente a desastres

La historia muestra que el impacto económico de un desastre natural depende más de la fortaleza institucional y económica de un país que de la magnitud del evento. Ejemplos claros son México y Haití, que sufrieron terremotos de magnitudes similares (7,1 y 7,0 en la escala de Richter, respectivamente) pero con resultados económicos muy distintos.

En 2010, Haití enfrentó un terremoto de magnitud 7 que causó daños valorados en US$8.000 millones, equivalentes al 120% de su PIB de ese año. La economía se contrajo un 5,5%, perdiendo en el desastre el equivalente a más de un año de producción. Al año siguiente, el PIB creció 5,1% gracias a la ayuda internacional, pero la recuperación fue lenta y tardó casi una década en consolidarse, con una enorme destrucción de empleos y dependencia de la asistencia externa.

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En contraste, México experimentó un terremoto de magnitud 7,1 que dejó pérdidas por US$2.400 millones, apenas el 0,15% de su PIB. Ese año, la economía creció 1,9% y al siguiente 2%. La mejor capacidad fiscal, acceso a financiamiento, cobertura de seguros e instituciones sólidas permitieron una respuesta efectiva y una recuperación rápida.

Impacto fiscal y variables determinantes

Según el FMI, los desastres naturales reducen el PIB real per cápita hasta en un 0,6% en promedio, y la tasa de crecimiento del PIB puede caer un 0,7% durante el primer año. En países de ingresos medios-altos, el gasto público puede aumentar hasta un 15% después del desastre, mientras que los ingresos fiscales se reducen cerca del 10%, generando un incremento del déficit presupuestario de hasta el 25%.

Factores como los niveles de educación, la apertura económica y la profundidad del sector financiero también son determinantes en los costos derivados de los desastres. Juan Ariel Jiménez, economista y profesor de Harvard Kennedy School, señaló que “la rapidez de la recuperación depende de variables económicas, sociales e institucionales. Los países más desarrollados, tanto económica como institucionalmente, se recuperan más rápido”.

Jiménez agregó que, tras un desastre, los indicadores macroeconómicos más relevantes son el PIB per cápita, la inversión pública como porcentaje del PIB y las estadísticas de eficiencia del gobierno. “Un desastre termina convirtiéndose en una prueba de la capacidad económica e institucional de un país, tanto por la prevención, mediante mejores estándares de construcción, como por la eficiencia de la respuesta pública y privada”.

Pérdidas en Venezuela alcanzan el 6% del PIB

El reciente terremoto en Venezuela ha evidenciado la importancia de contar con instituciones fuertes para afrontar estos eventos. Según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), las pérdidas ascienden a US$6.700 millones, equivalentes al 6% del PIB del país. En el primer trimestre de 2026, la economía venezolana había crecido un 2,51%, pero ahora su desempeño es incierto debido a la reconstrucción de las zonas afectadas.

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