El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo su pronóstico de crecimiento para la economía mundial en 2026 al 3%, una décima menos que el 3,1% proyectado en abril. El ajuste refleja que el auge de la inteligencia artificial no compensa completamente las repercusiones de la guerra en Oriente Medio, que impactan energía, comercio e inflación.
Perspectivas globales y recuperación en forma de V
Según Deniz Igan, responsable del departamento de investigación del FMI, "nuestras previsiones se mantienen globalmente sin cambios (...). Tenemos una recuperación en forma de V, que simplemente será más marcada de lo que habíamos anticipado hasta ahora". El organismo espera que las décimas perdidas este año se compensen con un mejor desempeño en 2027.
El informe subraya que el golpe de corto plazo se concentra en Oriente Medio y Asia Central, la región más afectada por el conflicto que enfrentó a Estados Unidos, Israel e Irán. La economía global se divide entre países beneficiados por el auge tecnológico y exportadores de energía, frente a importadores de combustibles con menor participación tecnológica.
América Latina: crecimiento estable pero moderado
Para América Latina, el FMI mantiene un panorama relativamente estable, con un crecimiento estimado de 2,4% en 2026 y una aceleración a 2,7% en 2027. Brasil destaca como una de las economías más resilientes, con una expansión proyectada de 2,4% este año. "Se prevé que el crecimiento en Brasil se mantenga resiliente en 2026, aunque se desacelere algo el próximo año", indica el informe.
En México, el organismo prevé una aceleración moderada, aunque limitada por la incertidumbre. "En México, se proyecta que el crecimiento se acelere de forma moderada en medio de políticas internas menos restrictivas, pero la incertidumbre seguirá limitando la actividad", señalan los expertos. La estimación para México es de 1,2%.
El comportamiento latinoamericano contrasta con regiones más golpeadas por el choque energético. Sin embargo, la región enfrenta desafíos de fondo como inversión insuficiente, baja productividad, incertidumbre política y vulnerabilidad ante cambios en precios de materias primas. El 2,4% muestra estabilidad, pero también un crecimiento moderado frente a necesidades sociales y fiscales.
Oriente Medio recibe el mayor golpe
La mayor parte de las variaciones en las previsiones del FMI se concentra en Oriente Medio y Asia Central. La economía regional crecería apenas 0,7% en 2026, aunque se espera una fuerte aceleración a 6,5% en 2027, casi dos puntos porcentuales más que la estimación de abril.
Entre los países más afectados figuran Irak y Catar, según Igan. Ambos sufrieron por "la ausencia de alternativa [para la exportación de hidrocarburos] una vez cerrado el estrecho de Ormuz", una ruta clave para el transporte de petróleo y gas. Su interrupción afecta directamente a economías dependientes de exportaciones de hidrocarburos y eleva costos energéticos globales.
Arabia Saudita muestra mayor resistencia, con un crecimiento previsto de 1,7% este año. En Irán, las perspectivas mejoraron frente a estimaciones previas, pero su economía seguiría en recesión en 2026, con una caída de 5,4%.
Inteligencia artificial: un motor insuficiente
Fuera de Oriente Medio, el FMI identifica un comportamiento más favorable en economías vinculadas al auge tecnológico, especialmente por inversiones en inteligencia artificial. Estados Unidos mantiene una previsión de crecimiento de 2,3%, apoyado por el dinamismo de ese sector.
"Los exportadores de energía fuera de la zona de conflicto se benefician por condiciones comerciales favorables, mientras que las economías conectadas al repunte liderado por la tecnología registran una actividad más sólida aunque sean importadoras de energía", indicó el organismo. Por el contrario, la actividad se debilita en importadores de energía con participación limitada en la cadena de valor tecnológica.
El FMI también revisó al alza la inflación tanto en economías avanzadas como en el resto del mundo. Igan considera que se trata "sobre todo" de un bache temporal: "La inflación proviene principalmente de un aumento de los precios de la energía y de los alimentos, y ya se observa en los datos que están desacelerando".
En la zona euro, el crecimiento fue revisado a la baja en 0,2 puntos porcentuales, señal de que el bloque sigue afectado por mayores costos energéticos y un entorno externo menos favorable.
El nuevo panorama del FMI deja una lectura mixta: la economía mundial crecerá menos de lo previsto este año, pero podría recuperar parte del terreno en 2027. La guerra en Oriente Medio golpea con fuerza a los países más expuestos al comercio de hidrocarburos, mientras la inteligencia artificial ayuda a sostener el desempeño de economías como la estadounidense.



