El peso colombiano se ha revaluado más de 14% frente al dólar en lo que va de 2026, consolidándose como la moneda más destacada entre las emergentes. El dólar cerró ayer en un promedio de $3.305,66, una caída de $33,99, su nivel más bajo desde el 16 de enero de 2020. El precio mínimo de la jornada fue de $3.287,55, mientras que el máximo alcanzó los $3.335,20, en 1.869 transacciones por un monto superior a US$1.275 millones.
Factores detrás de la apreciación
Yovanny Conde, cofundador de Finxard, atribuyó la apreciación del peso a la elección de De La Espriella, que generó expectativas de un gobierno favorable a la inversión. “Esa reacción comenzó antes de la elección, cuando las encuestas aumentaron la probabilidad de su victoria. Es el fenómeno inverso al de la elección de Petro, cuando aumentó la prima de riesgo y el peso se depreció de forma importante frente a sus pares”, señaló Conde. No obstante, advirtió que el mercado está descontando muy rápido los beneficios del nuevo gobierno. “Aunque es posible que el dólar llegue a $3.200 o incluso $2.900 durante el cuatrienio, no creo que ese nivel esté justificado inmediatamente después de la elección. En mi opinión, un tipo de cambio cercano a $3.500 sería más consistente con los fundamentales actuales que los aproximadamente $3.320 observados”, agregó.
Comparativa con otras monedas emergentes
Según datos de Bloomberg, entre el 2 de enero y el 9 de julio de 2026, el peso colombiano se apreció 14,5%, superando ampliamente al real brasileño (5,95%), el rublo ruso (5,35%), el forinto húngaro (4,81%) y el renminbi chino (2,88%). También se destacan el peso mexicano (2,01%) y el rand sudafricano (1,05%). En el extremo opuesto, las monedas más depreciadas fueron la lira turca (-8,2%), la rupia indonesia (-7,51%) y el bat tailandés (-5,77%), seguidas por la rupia india (-5,44%), el lei rumano (-5,22%), el zloty polaco (-5,19%), el peso filipino (-4,46%) y el won surcoreano (-4,31%).
Impacto de las tasas de interés y el carry trade
Catalina Tobón, gerente de Estrategia de Inversiones en Skandia, explicó que la tendencia bajista del dólar obedece a la subida de las tasas de interés por parte del Banco de la República, lo que aumentó el efecto carry trade. “En Colombia las tasas seguirán subiendo y en EE.UU. podrían caer si las presiones inflacionarias siguen controladas ante la posibilidad de que el conflicto en Medio Oriente no vuelva a escalar”, indicó. Esto ha atraído a inversionistas offshore, sumado a la expectativa positiva frente a la política económica del nuevo gobierno, que genera confianza y un ambiente más favorable para el sector privado.
Proyecciones para el cierre de 2026
La encuesta mensual de Citi proyecta que el dólar terminará el año en $3.629, $196 por debajo de lo pronosticado a inicio de año ($3.825). BTG Pactual, Davibank y Grupo Bolívar tienen las proyecciones más altas: $3.800, $3.800 y $3.821, respectivamente. En contraste, las entidades más optimistas son Alianza, Banco Popular y Banco de Occidente, con estimaciones de $3.300, $3.400 y $3.500. Juan David Ballén, director de economía y mercado de Aval Asset Management, señaló que el dólar se mantendrá débil a nivel global: “Un acuerdo de paz en Medio Oriente reduciría la demanda por activos refugio, moderaría las expectativas de inflación y disminuiría la probabilidad de que la Reserva Federal tenga que mantener una política monetaria restrictiva durante más tiempo”. A nivel local, será determinante el plan del gobierno entrante para corregir el tema fiscal y el camino energético. “De lograrse avances creíbles, la prima de riesgo país y el castigo con el que se negocian los activos colombianos podrían reducirse significativamente”, agregó Ballén.
David Cubides, economista jefe de Banco de Occidente, pronostica un cierre en torno a $3.500, impulsado por los fenómenos locales tras la elección. “El carry trade con las tasas de interés más altas en Colombia atrae capitales, pero también enfrentamos el movimiento del dólar a nivel internacional. Con el tiempo, el mercado incorporará el cambio en el ciclo político”, explicó.
Impacto en exportadores e importadores
La revaluación del peso afecta a exportadores, que obtienen menos pesos por sus ventas en dólares, mientras que los importadores se benefician de productos importados más baratos.



