El terremoto que azotó a Venezuela no solo dejó una profunda crisis humanitaria, sino que también representa un duro revés para una economía que ya estaba debilitada tras años de crisis. Así lo advirtió Ángel Alvarado, exdiputado de la Asamblea Nacional y fundador del Observatorio Venezolano de Finanzas, quien estimó que las pérdidas materiales podrían alcanzar los 10.000 millones de dólares, cerca del 9 % del Producto Interno Bruto (PIB) del país.
Pérdidas materiales y humanas incalculables
“Imágenes satelitales y cálculos gruesos indican que esta tragedia lamentable puede estar alrededor de nueve puntos del PIB, unos 10.000 millones de dólares. Por supuesto, estos son daños materiales y se pueden contabilizar; los daños humanos son incalculables, infinitos”, afirmó Alvarado durante una entrevista en Mañanas Blu 1030. Los sismos, que ocurrieron a finales de junio de 2026, dejaron cerca de 1.500 muertos y decenas de miles de desaparecidos, según reportes oficiales.
Necesidad urgente de un fondo de reconstrucción
El economista explicó que, ante la magnitud de la emergencia, Venezuela necesita crear cuanto antes un fondo de reconstrucción. Sin embargo, advirtió que el país continúa sin acceso a importantes recursos internacionales. “Venezuela necesita lo más pronto posible un fondo de reconstrucción que en este momento no existe”, señaló. Alvarado recordó que el país no ha podido acceder a los Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario Internacional ni recuperar el oro venezolano que permanece congelado en el Banco de Inglaterra.
Llamado a la comunidad internacional
En su concepto, la tragedia debería acelerar esos procesos. “Creo que esta es una ocasión para acelerar todo este proceso. Estados Unidos puede asumir un liderazgo importante para avanzar en la dirección de que Venezuela pueda acceder a estos fondos”, sostuvo. El fundador del Observatorio Venezolano de Finanzas insistió en que esos recursos deberán administrarse con total transparencia y mediante acuerdos entre los diferentes sectores políticos del país. “Este tipo de manejo de crisis requiere acuerdos. La pugna política no ayuda a resolver esto. Hay que colocar en primer lugar a la gente que está sufriendo”, afirmó.
El sector energético como motor de recuperación
Sobre la estrategia para impulsar la recuperación económica, Alvarado aseguró que el principal motor debe seguir siendo el sector energético. Explicó que la producción petrolera atraviesa su mejor momento en los últimos siete años y podría convertirse en la base para financiar la reconstrucción nacional. “El sector más importante en Venezuela es el energético, gas y petróleo. Ese va a ser el pivote sobre el cual descansa la reconstrucción de la economía venezolana”, dijo.
Fortalecimiento de infraestructura y prioridades nacionales
Además, subrayó que será indispensable fortalecer el sistema de transmisión eléctrica para aumentar la producción de crudo y, posteriormente, impulsar otros sectores como la construcción, especialmente en el estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por el terremoto. No obstante, advirtió que la reconstrucción no debe limitarse a esa región. “La Guaira no es el único estado de Venezuela que está destruido. Toda Venezuela está destruida y creo que hay que priorizar de una manera integral el país”, concluyó.



