El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este martes que el estrecho de Ormuz reabrirá completamente el viernes, luego de que Washington y Teherán alcanzaran un acuerdo para poner fin al conflicto en Oriente Medio. Aunque los términos del pacto no se han hecho públicos, Irán señaló que las conversaciones formales deberán iniciarse en un plazo máximo de 60 días, con el objetivo de lograr un acuerdo definitivo sobre temas clave como su programa nuclear y las sanciones económicas.
Declaraciones de Trump y reacción de los mercados
En declaraciones previas a una cumbre del G7 en Francia, Trump aseguró que el estrecho estará “completamente abierto” el viernes y que no cree que se requiera “mucha ayuda” para mantener operativa esa vital vía marítima. “Los barcos, algunos cargados de petróleo, están comenzando a salir del estrecho de Ormuz”, escribió en su red Truth Social.
La prensa iraní reportó que tres buques cisterna y dos cargueros ya cruzaron la zona que había estado bajo bloqueo naval estadounidense. El cierre del estrecho, bloqueado por Irán desde el inicio de la guerra, había impactado severamente la economía global, provocando inflación y problemas en el suministro de fertilizantes esenciales para la producción de alimentos.
La noticia del acuerdo generó alivio en los mercados internacionales. Las bolsas mundiales subieron ante la expectativa de que la reapertura alivie la presión sobre el suministro energético. Los precios del crudo cayeron casi un 5%, situándose en torno a los 80 dólares por barril, después de haberse disparado por encima de los 110 dólares al inicio del conflicto. Hacia las 12:19 GMT, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en agosto cotizaba a 79,96 dólares, con una caída del 3,86%.
Firma del acuerdo y próximos pasos
De acuerdo con Estados Unidos y Pakistán, que actuó como mediador, el acuerdo será firmado el viernes en Suiza. Un funcionario estadounidense reveló que Trump, el vicepresidente JD Vance y el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baqer Qaliabaf, ya lo rubricaron electrónicamente. “El presidente quiso firmarlo personalmente porque quería mostrar su dedicación para lograr una resolución exitosa”, indicó la fuente, que pidió anonimato.
El viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, señaló que Teherán y Washington dialogarán para alcanzar un “acuerdo final” en un plazo de dos meses. El ejército iraní calificó el pacto como una victoria, afirmando que habían “humillado” a Estados Unidos e Israel. El presidente Masud Pezeshkian lo denominó “un gran logro” para toda la región.
Sin embargo, el portavoz de la cancillería iraní, Esmail Baqai, advirtió que Irán aún siente una “profunda desconfianza” hacia Estados Unidos y que este acuerdo marco es solo “una etapa para reducir las tensiones”. Por su parte, el vicepresidente estadounidense JD Vance indicó que Irán renunciará a imponer un peaje en el estrecho durante los 60 días de negociaciones, aunque la diplomacia iraní ha mencionado “tasas” por servicios marítimos.
Detalles del acuerdo aún sin claridad
Los términos precisos del acuerdo siguen sin estar claros. Baqai afirmó que Washington se ha “comprometido” a liberar los activos iraníes congelados en el extranjero y a compensar a Irán por los daños sufridos durante la guerra. La agencia Mehr había informado que Estados Unidos liberaría 12.000 millones de dólares en activos congelados antes del inicio de las negociaciones.
Según Baqai, Teherán exigirá que el Consejo de Seguridad de la ONU ratifique el acuerdo definitivo, una vez que se negocie con Washington e incluya el programa nuclear iraní.



