Irán dice que negociaciones nucleares con EE. UU. podrían empezar esta semana
Irán: negociaciones nucleares con EE. UU. podrían iniciar esta semana

El canciller iraní, Abás Araqchi, aseguró este martes que las negociaciones con Estados Unidos sobre el programa nuclear de Teherán y el levantamiento de sanciones podrían comenzar esta misma semana, una vez se firme el memorando de entendimiento para poner fin a casi cuatro meses de guerra.

Firma del acuerdo en Suiza

La firma del acuerdo está prevista para el viernes en Suiza, según la información divulgada por ambas partes. Ese mismo día también debería abrirse “completamente” el estrecho de Ormuz, afirmó el presidente estadounidense, Donald Trump, quien celebró que algunos barcos ya estén comenzando a salir de esa ruta estratégica.

“Los barcos, algunos cargados de petróleo, están comenzando a salir del estrecho de Ormuz”, escribió Trump el lunes en su red Truth Social.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

El bloqueo iraní de Ormuz durante la guerra cortó la exportación de hidrocarburos desde el Golfo, una vía por la que antes del conflicto circulaba alrededor de una quinta parte del comercio global de petróleo y gas. Esa interrupción aceleró presiones inflacionarias y generó problemas de suministro de fertilizantes y otros productos.

Negociaciones nucleares en 60 días

El acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán prevé también el inicio, en un plazo de 60 días, de nuevas negociaciones para abordar los puntos más sensibles de la relación bilateral, como el programa nuclear iraní, las sanciones internacionales y los mecanismos de verificación.

“Probablemente el viernes, en un lugar aún por determinar, comenzará una nueva ronda de negociaciones entre Irán y Estados Unidos para alcanzar un acuerdo final”, dijo Araqchi.

Memorando aún sin divulgar

A la firma prevista en Suiza asistirán el jefe negociador iraní, Mohamad Baqer Qalibaf, y el vicepresidente estadounidense, JD Vance, quien afirmó que Trump también podría participar. Los dos dirigentes estadounidenses anticiparon la reapertura de Ormuz, uno de los puntos más urgentes del entendimiento.

El acuerdo fue alcanzado tras semanas de tensas negociaciones mediadas por Pakistán y Catar, en medio de episodios de violencia y declaraciones amenazantes que pusieron en riesgo la tregua iniciada en abril. El texto ha sido definido como un memorando de entendimiento, pero todavía no ha sido divulgado públicamente.

Según un funcionario estadounidense, Trump, Vance y Qalibaf ya firmaron el documento de forma electrónica. El presidente estadounidense lo calificó como “un documento muy poderoso” durante la cumbre del G7 celebrada en Francia.

“Es un documento muy poderoso y quiero que se publique. Probablemente muy pronto”, dijo Trump al ser consultado sobre su contenido.

Condiciones de Trump

En ese mismo foro, el mandatario afirmó que Estados Unidos no invertirá en la reconstrucción de Irán y señaló que el objetivo principal del acuerdo es impedir que Teherán obtenga un arma nuclear. Si lo hace, advirtió, “se desatará el infierno” sobre el país.

Trump también dijo al diario The New York Times que todavía se negocia si Irán suspenderá el enriquecimiento de uranio durante 20 años, aunque dejó entrever que podría aceptar un plazo de 15 años.

Estados Unidos e Israel presionan para que Teherán se deshaga de sus reservas de uranio altamente enriquecido, presuntamente sepultadas tras ataques estadounidenses del año pasado. Irán, por su parte, defiende su derecho a enriquecer uranio y sostiene que su programa nuclear tiene fines pacíficos.

En declaraciones a NBC, Vance afirmó que inspectores estadounidenses y de la ONU podrán acceder a Irán y que ayudarán a la república islámica “a destruir sus reservas altamente enriquecidas” de uranio.

Líbano, un punto clave del acuerdo

En Irán, el ejército celebró el acuerdo como una victoria que habría “humillado” a Estados Unidos e Israel. El presidente iraní, Masud Pezeshkian, lo describió como “un gran logro” para la región.

Sin embargo, analistas advierten que el frente paralelo en Líbano, donde Israel combate contra Hezbolá, puede convertirse en un obstáculo para las próximas negociaciones. El grupo chiita, respaldado por Teherán, lanzó cohetes contra Israel para vengar el asesinato del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei. Israel respondió con bombardeos y una invasión terrestre.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Ese frente puede ser “el mayor obstáculo” para las negociaciones, afirmó Ross Harrison, investigador del Middle East Institute.

El canciller Araqchi insistió este martes en que poner fin a la guerra en todos los frentes, incluido Líbano, es “la cuestión más importante” del acuerdo. “Poner fin a la guerra en Líbano es parte inseparable del fin completo de la guerra”, dijo.

En Israel, varios dirigentes rechazaron rápidamente el acuerdo. El primer ministro Benjamín Netanyahu aseguró que sus fuerzas permanecerán en Gaza, Líbano y Siria “todo el tiempo que sea necesario”. Dirigentes israelíes condenaron el pacto, mientras el diario ultraconservador iraní Vatan-e Emrooz lo calificó como el “documento de la rendición de Trump”.

El escenario muestra que, aunque el memorando podría poner fin formal a la guerra regional y abrir la vía para la reapertura de Ormuz, las negociaciones de fondo apenas comienzan. La cuestión nuclear, el levantamiento de sanciones, la supervisión internacional y el conflicto en Líbano siguen siendo los puntos más complejos.

Por ahora, Washington y Teherán se preparan para firmar el viernes un documento que busca cerrar una etapa militar y abrir una fase diplomática. El éxito de ese proceso dependerá de si ambas partes logran convertir el memorando en un acuerdo final verificable, aceptable para sus aliados y capaz de sostener la estabilidad regional.