Los esfuerzos de Venezuela por estabilizar su moneda han logrado reducir la brecha entre el tipo de cambio oficial y el del mercado negro, un objetivo clave de la estrategia gubernamental para frenar la inflación y fortalecer la economía, que ahora enfrenta tensiones adicionales tras dos terremotos.
Inyección de dólares y política restrictiva
El gobierno ha estado inyectando dólares en el mercado local: más de USD 7.000 millones desde enero, según estimaciones privadas. Esto ha provocado una salida de bolívares del sistema financiero como parte de una política restrictiva destinada a estabilizar la moneda, que se encuentra debilitada. Al mismo tiempo, las autoridades han permitido que el tipo de cambio oficial se deprecie más rápidamente, acercándolo al del mercado paralelo.
Venezuela ha podido recurrir a los ingresos petroleros para obtener dólares bajo un programa supervisado por Washington, mientras trabaja junto con la administración interina de Delcy Rodríguez para estabilizar la economía tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos a principios de enero. Las ventas de dólares por parte del gobierno aumentaron en los últimos meses debido a las alzas en los precios del petróleo, que se dispararon por la intensificación de la guerra entre EE. UU. e Irán.
Opinión de expertos
“La brecha bajó principalmente por un tema de mayor oferta de dólares y porque se está sincerando la tasa oficial, no porque la economía se haya arreglado”, dijo Luis Vicente León, economista y presidente de la encuestadora Datanalisis, con sede en Caracas. “Esto no significa que el problema se acabó. Hay que ser consistente, recuperar confianza en la política monetaria y fiscal y hay que mirar qué impacto tienen los terremotos en términos de flujo financiero”.
El tipo de cambio del banco central, que ahora ronda los 686 bolívares por dólar, es un 17 % superior al de las plataformas de intercambio de criptomonedas, frente al 30 % que se registraba en los días previos a los terremotos. Desde entonces, la moneda se ha depreciado casi un 11 % en el mercado oficial, y es probable que la afluencia de dólares destinados a la ayuda humanitaria haya influido en esta situación.
Impacto de los terremotos y restricciones de liquidez
Las consecuencias del terremoto probablemente también afectaron la demanda de bolívares debido al mayor consumo de bienes básicos en junio, lo que provocó una disminución de la moneda en el mercado, según León. Las autoridades también están restringiendo la liquidez del bolívar controlando estrictamente el gasto y obligando a los bancos a depositar alrededor del 73 % de sus reservas en una cuenta del banco central.
Todo esto ha contribuido a evitar que la brecha entre los tipos de cambio del mercado oficial y el paralelo se amplíe como en otros períodos de gran incertidumbre, como tras la captura de Maduro, cuando la preocupación por la futura oferta de dólares elevó la brecha a más del 100 %, desestabilizando el comercio local y ejerciendo presión sobre los precios.
Perspectivas futuras
“La pregunta crucial es qué sucederá una vez que las dos tasas converjan”, dijo Tamara Herrera, directora de la consultora local Síntesis Financiera. Para el gobierno resultaba demasiado costoso reducir la brecha simplemente vendiendo más dólares, por lo que tuvieron que permitir que la tasa de interés del banco central se depreciara.
También hay otras medidas en camino para aliviar la demanda en el mercado paralelo. El consultor y economista Asdrúbal Oliveros, radicado en Caracas, escribió en una publicación en X que han llegado dólares en efectivo al país para ser vendidos por bancos locales, presumiblemente relacionados con los ingresos petroleros aprobados por Washington.



