En un par de decisiones muy divididas emitidas el jueves, la Corte Suprema de Estados Unidos dio luz verde a la agresiva campaña del presidente Donald Trump contra la inmigración, permitiendo al gobierno expulsar del país a cientos de miles de migrantes y rechazar a otros en la frontera sur.
Mayoría conservadora muestra deferencia al presidente
En conjunto, la mayoría conservadora de la corte mostró su deferencia hacia la capacidad del presidente para establecer la política migratoria del país, mientras los magistrados se preparan para emitir en los próximos días más sentencias que determinarán el alcance de las medidas migratorias.
Las decisiones, que dividieron a los jueces en líneas ideológicas, representan un respaldo significativo a las políticas de Trump, quien ha hecho de la inmigración un pilar central de su administración. Según el análisis de Ann E. Marimow para The New York Times, estas sentencias podrían allanar el camino para una aplicación más estricta de las leyes migratorias.
Impacto en la frontera sur y comunidades migrantes
Las medidas permiten al gobierno acelerar las deportaciones y negar la entrada a solicitantes de asilo, lo que afectará a miles de personas que buscan protección en Estados Unidos. Organizaciones de derechos humanos han criticado las decisiones, argumentando que violan el debido proceso y exponen a los migrantes a peligros.
La Casa Blanca celebró los fallos como una victoria para la seguridad nacional, mientras que los críticos advierten que podrían generar caos en la frontera y aumentar la presión sobre los sistemas de inmigración.



