Inflación en EE. UU. sube a 4,1% en mayo, su nivel más alto en tres años
Inflación en EE. UU. sube a 4,1% en mayo, máximo en tres años

Estados Unidos registró en mayo una inflación interanual de 4,1%, su nivel más alto en tres años, según el índice PCE, el indicador preferido por la Reserva Federal (Fed) para medir la presión de los precios sobre los consumidores. El dato refuerza la preocupación por el costo de vida y mantiene bajo presión al banco central, que ha dejado las tasas de interés sin cambios por cuarta reunión consecutiva.

Repunte frente a abril y factores externos

El índice PCE mostró un repunte frente a abril, cuando se ubicó en 3,8%. Los datos oficiales coincidieron con las previsiones de los analistas consultados por Dow Jones Newswires y The Wall Street Journal, en una señal de que el mercado ya esperaba una lectura elevada de inflación. La escalada de precios tuvo un impulso súbito tras el estallido de la guerra en Oriente Medio, que encareció, entre otros rubros, los costos de la gasolina. El aumento del combustible se convirtió en uno de los principales factores de presión para los hogares estadounidenses durante mayo.

El presidente Donald Trump ha restado importancia al repunte inflacionario de los últimos meses. El mandatario lo ha calificado como una tendencia “temporal” y ha insistido en que los precios caerán con fuerza una vez termine la guerra. Washington y Teherán adelantan negociaciones de paz, mientras el tránsito por el estrecho de Ormuz, una ruta crucial para el transporte de petróleo, se recupera paulatinamente desde principios de la semana pasada. Ese proceso ha contribuido a moderar los precios del crudo y alimenta la expectativa de un alivio en los combustibles.

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Gasolina y energía presionan a los hogares

Algunos analistas consideran que la inflación estadounidense pudo haber alcanzado su punto máximo y que comenzará a reducirse con la caída de los barriles de Brent y West Texas Intermediate (WTI). Otros, sin embargo, advierten que podrían pasar varios meses antes de que la producción petrolera se restablezca completamente y el paso de Ormuz recupere su tráfico habitual.

“La buena noticia es que los precios de la gasolina han bajado considerablemente desde mayo”, afirmó Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union. “Los hogares estadounidenses ya han experimentado cierto alivio, lo que debería traducirse en unas cifras de inflación más moderadas en junio y en los meses siguientes”, agregó.

El impacto de la gasolina fue visible en el gasto de los consumidores. El aumento de los precios del combustible hizo que los estadounidenses gastaran en mayo US$151.200 millones más que en el mismo mes del año anterior en gasolina y productos relacionados. El precio medio de la gasolina normal en Estados Unidos sigue siendo aproximadamente 31% más alto que al inicio de la guerra, según el club automovilístico AAA. Ese dato ayuda a explicar por qué el alivio reciente todavía no borra completamente el golpe sobre el bolsillo de los hogares.

Inflación subyacente y gasto personal

La inflación subyacente del PCE, que excluye los precios más volátiles de alimentos y energía, también se mantuvo elevada y subió 3,4%. Esa medición es observada de cerca por la Fed porque permite identificar presiones de precios más persistentes dentro de la economía. Los datos publicados este jueves mostraron además que el gasto en consumo personal aumentó 0,7%, al igual que la renta personal disponible. Esto indica que, pese al encarecimiento de algunos bienes y servicios, los hogares continuaron gastando durante mayo.

Fed mantiene tasas y crece presión política

La inflación sigue por encima de la meta de 2% de la Reserva Federal, lo que mantiene vivo el debate sobre el futuro de las tasas de interés. Los responsables de política monetaria han expresado una creciente preocupación por la persistencia de las presiones inflacionarias. En su última reunión de este mes, los miembros de la Fed votaron por unanimidad mantener las tasas sin cambios por cuarta vez consecutiva. Sin embargo, una parte importante de ellos se mostró favorable a subirlas antes de 2027 si la inflación no cede con mayor claridad.

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El dato de mayo complica el panorama para la política monetaria. Una inflación de 4,1% limita el margen de la Fed para relajar condiciones financieras y refuerza la posibilidad de que las tasas permanezcan elevadas durante más tiempo. La inflación también se perfila como uno de los temas centrales de las elecciones legislativas de mitad de mandato de noviembre. El aumento del costo de vida suele tener un fuerte impacto electoral, especialmente cuando se concentra en bienes sensibles para los hogares, como gasolina, alimentos y transporte.

“Trump prometió reducir los costes desde el ‘primer día’, pero ha dejado claro que no le importa”, afirmó el jueves la senadora demócrata Elizabeth Warren.

Crecimiento económico revisado al alza

El Gobierno recibió, sin embargo, un dato favorable en crecimiento económico. El Departamento de Comercio revisó al alza la expansión de la economía estadounidense, de 1,6% a 2,1% en tasa anualizada. Entre los factores que contribuyeron a esta mejora aparecen los servicios de información, que incluyen sectores de la industria de la inteligencia artificial (IA). Esta actividad ha sido uno de los motores recientes del crecimiento estadounidense y ha ayudado a compensar parte de las presiones generadas por la inflación y la incertidumbre energética.

El nuevo reporte deja una economía con señales mixtas. Por un lado, el crecimiento fue mejor de lo estimado y el consumo sigue avanzando. Por otro, la inflación volvió a subir, el combustible mantiene presión sobre los hogares y la Fed continúa lejos de cantar victoria. En ese escenario, la evolución de los precios de la gasolina, el avance de las negociaciones en Oriente Medio y la recuperación del tránsito por Ormuz serán determinantes para saber si mayo marcó el pico de la inflación o si Estados Unidos enfrentará varios meses más de presión sobre el costo de vida.