El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, respondió este miércoles a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien calificó a Brasil como un país "peligroso" y "desagradable" políticamente. Lula pidió a Trump que no se entrometa en las elecciones brasileñas, que son un asunto interno, así como Brasil no interfiere en los procesos electorales de Estados Unidos.
Declaraciones de Lula en Ginebra
Lula hizo estas declaraciones en una rueda de prensa en Ginebra, tras participar como país invitado en la cumbre del G7 celebrada en Évian, Francia. El mandatario brasileño respondió a las críticas de Trump, quien se refirió a la condena de Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
"Creo que (Trump) conoce poco Brasil... si lo conoce por la relación con la familia Bolsonaro, conoce poco Brasil", afirmó Lula, quien añadió que lo único que desea "es el mismo respeto por Brasil que yo tengo por Estados Unidos".
Críticas al sistema electoral brasileño
Lula destacó que Brasil cuenta con un sistema de urna electrónica sofisticado que permite conocer los resultados electorales en dos horas, y sugirió que Estados Unidos podría aprender de este sistema para tener "elecciones más tranquilas, más leves y menos problemáticas". "Si hay alguien que tiene que aprender de elecciones civilizadas es Trump", sentenció.
Encuentro con Trump en Évian
Al ser consultado sobre su encuentro con Trump, Lula explicó que fue breve porque no solicitó una reunión bilateral, ya que "estamos en negociaciones" arancelarias. Dijo que, como Trump "habla mucho y escucha poco", le entregó por escrito una carpeta con documentación sobre el trabajo de Brasil contra el crimen organizado y sobre tierras raras, minerales vitales para la tecnología.
Posición sobre la guerra comercial
En sus comentarios iniciales, Lula señaló que Brasil no desea una "guerra fría" entre Estados Unidos y China, y consideró que resolver las diferencias mediante la negociación es lo mejor para todos. "Le dije a Trump que hace mucho que EE.UU. no participa en licitaciones en Brasil", agregó, indicando que Estados Unidos no puede quejarse de que China ocupe espacios vacíos.
El presidente brasileño también reiteró su llamado al respeto mutuo y a la no interferencia en asuntos internos, en medio de las tensiones comerciales y políticas entre ambos países.



